14 Agosto 2009 Seguir en 
CHISHAN, Taiwán.- El paso del tifón Morakot por Taiwán dejó un balance desesperante. Las autoridades informaron que la cantidad de muertos por las peores inundaciones en 50 años podría trepar a 500. Además, los equipos de rescate busca a unas 300 personas que desaparecieron en un pueblo de la región montañosa del sur.
"Confirmamos que son 117 los fallecidos y que probablemte la cifra aumente por el avance de los aludes de barro", informó hoy el presidente taiwanés, Ma Ying-jeou.Tras el paso del fenómeno, el fin de semana pasado, los socorristas continuában con las operaciones para ayudar a unas 15.000 personas que quedaron incomunicadas por la destrucción de rutas y puentes. Alrededor de 40.000 militares fueron desplegados en el país.
Mientras se sucedían las críticas de la oposición al Gobierno de Ma, por su gestión para resolver la catástrofe, el mandatario taiwanés prometió que la nación entera se movilizaría para ayudar a las víctimas. "El Gobierno vencerá todos los obstáculos", afirmó. Los cuestionamientos apuntaban a la lentitud para detectar la magnitud del desastre.
Desesperación
En el estado de Meilang, dos hombres agitaron una pancarta diciendo "Gobierno: ayuda a la gente", al paso de cada helicóptero. "La montaña está temblando, se va a hundir", dijo otro damnificado, mientras se preguntaba por qué los equipos de rescate los ignoraban.
Por su parte, las fuerzas de rescate señalaron que están arriesgando sus vidas al remontar los ríos embravecidos para transportar alimentos a las familias afectadas. En el condado de Taitung, al sudeste del país, las autoridades calcularon que hay unos 3.700 habitantes aislados. Al mismo tiempo, las operaciones de socorro continúan en el centro de la isla, en Chiayi, donde unas 9.000 personas esperan ayuda.
Según los expertos, en 1959, un tifón devastó Taiwány dejó 667 muertos y unos 1.000 desaparecidos. Por ello, las autoridades afirmaron que el Morakot fue el fenómeno climático más mortífero en 50 años. (AFP-NA)
"Confirmamos que son 117 los fallecidos y que probablemte la cifra aumente por el avance de los aludes de barro", informó hoy el presidente taiwanés, Ma Ying-jeou.Tras el paso del fenómeno, el fin de semana pasado, los socorristas continuában con las operaciones para ayudar a unas 15.000 personas que quedaron incomunicadas por la destrucción de rutas y puentes. Alrededor de 40.000 militares fueron desplegados en el país.
Mientras se sucedían las críticas de la oposición al Gobierno de Ma, por su gestión para resolver la catástrofe, el mandatario taiwanés prometió que la nación entera se movilizaría para ayudar a las víctimas. "El Gobierno vencerá todos los obstáculos", afirmó. Los cuestionamientos apuntaban a la lentitud para detectar la magnitud del desastre.
Desesperación
En el estado de Meilang, dos hombres agitaron una pancarta diciendo "Gobierno: ayuda a la gente", al paso de cada helicóptero. "La montaña está temblando, se va a hundir", dijo otro damnificado, mientras se preguntaba por qué los equipos de rescate los ignoraban.
Por su parte, las fuerzas de rescate señalaron que están arriesgando sus vidas al remontar los ríos embravecidos para transportar alimentos a las familias afectadas. En el condado de Taitung, al sudeste del país, las autoridades calcularon que hay unos 3.700 habitantes aislados. Al mismo tiempo, las operaciones de socorro continúan en el centro de la isla, en Chiayi, donde unas 9.000 personas esperan ayuda.
Según los expertos, en 1959, un tifón devastó Taiwány dejó 667 muertos y unos 1.000 desaparecidos. Por ello, las autoridades afirmaron que el Morakot fue el fenómeno climático más mortífero en 50 años. (AFP-NA)







