14 Agosto 2009 Seguir en 
SANTIAGO DE CHILE.- Grupos indígenas cortaron ayer rutas, marcharon frente a universidades y ocuparon predios en el sur de Chile, en medio de protestas crecientes por la muerte de Jaime Mendoza Collío, activista de su etnia a manos de la policía. Por los incidentes, que amenazan con expandirse, la presidenta Michelle Bachelet hizo un llamado al diálogo. "Ese es el camino", reclamó, pero no recibió respuesta de las comunidades. Incluso, el dirigente José Santos Millao, presidente de la Organización del Pueblo Mapuche Admapu, criticó al gobierno y al Estado, y los responsabilizó por los hechos. "Es tanta la desesperación que algunos hermanos se lanzan a recuperar sus tierras", agregó. El conflicto con unas 50 comunidades -hay más de 2.500- es por la falta de políticas del Estado para los indígenas, situación por la que Bachelet recibió la crítica internacional. (DPA)







