Preocupa a Micheletti el creciente reclamo de los zelayistas

Piden la restitución del presidente depuesto.

14 Agosto 2009
TEGUCIGALPA.- El gobierno de  Roberto Micheletti extremó las medidas de control policial y judicial contra las manifestaciones de los seguidores del depuesto presidente Manuel Zelaya, cuyas presiones para restituirlo se  intensificaron en los últimos días.
Con consignas como "Fuera Micheletti" -presidente de facto hondureño-, miles de manifestantes del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe volvieron a las calles ayer, pese a los encontronazos de esta semana con las fuerzas policiales y militares antimotines.
Las principales víctimas de los enfrentamientos registrados en los últimos días han sido los negocios de comidas rápidas, propiedad de hondureños con franquicias compradas en Estados Unidos, pero criticados por estar exonerados de impuestos con el argumento del apoyo al turismo.
Durante los enfrentamientos fueron golpeados algunos policías y decenas de manifestantes. Uno de ellos es el diputado del partido de izquierda Unificación Democrática (UD), Marvin Ponce, que fue hospitalizado tras ser golpeado a patadas y garrotazos en el centro de la capital.
Los enfrentamientos entre policías y manifestantes se han registrado en San Pedro Sula, la segunda ciudad del país, situada en la región norte; Copán (noroeste), Comayagua (centro) y Olancho (este).
Micheletti tildó de "terrorista" la acción de los zelayistas que, a su juicio, se proponen interrumpir el proceso electoral de cara a los comicios del 29 de noviembre.
En alusión al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que ha apoyado a Zelaya, el gobernante de facto denunció que las autoridades detectaron un "flujo masivo de dólares desde el extranjero para movilizar pequeños grupos de oposición y acciones violentas contra el pueblo hondureño".
La policía reconoció haber detenido a 27 personas en las manifestaciones y a 95 en la Universidad Pedagógica Nacional, donde pernoctan los manifestantes llegados del interior del país a la capital, tras encontrar, según las fuerzas de seguridad, trece bombas molotov y seis explosivos caseros.
"Hay 27 detenidos y se han presentado requerimientos fiscales contra tres personas que quemaron un ómnibus, por los delitos de incendio agravado y terrorismo" cuyas penas van de seis a 20 años de cárcel, informó un portavoz.
Según la policía, los detonantes fueron fabricados en los laboratorios de la facultad de Química y Farmacia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, cuya rectora, Julieta Castellanos, aclaró que la instalación está cerrada desde hace más de un año a raíz de un incendio.

Cese de una embajadora
Mientras tanto, la Cancillería argentina exigió el cese en sus funciones de la embajadora hondureña en Buenos Aires, Carmen Ortez Williams, por el apoyo público que la diplomática dio al gobierno de facto de Roberto Micheletti tras el golpe perpetrado contra Manuel Zelaya, informaron fuentes de cancillería. (AFP-NA) 

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