13 Agosto 2009 Seguir en 
LONDRES.- Fuerzas navales de varios países buscan en aguas europeas un carguero de 4.000 toneladas que desapareció hace dos semanas en el Canal de la Mancha, entre Francia e Inglaterra. El "Arctic Sea" con 15 tripulantes rusos había zarpado de Finlandia con una carga de madera valorada en U$S 1,5 millones. Debía llegar hace nueve días al puerto argelino de Bejaia, pero se le perdió la pista cuando atravesaba el transitado estrecho de Dover.
El mismo presidente ruso, Dimitri Medvedev, preocupado por los marinos, ordenó que buques de guerra rusos se unan a la búsqueda del mercante. La Autoridad Marítima de Malta, que ha estado haciendo un seguimiento de la embarcación, informó que el barco de 100 metros de eslora no pasó por el Estrecho de Gilbraltar, lo que indica que se dirigió hacia el océano Atlántico. Los observadores malteses habían recibido reportes de que el barco fue asaltado en aguas suecas el 24 de julio, por hombres vestidos de policías. Según el reporte, eran "ocho a doce individuos enmascarados y armados, con uniformes con la palabra 'policía'". Añade que atacaron a los tripulantes, los golpearon y amordazaron, y que algunos resultaron gravemente heridos. Además, los presuntos policías los interrogaron por narcotráfico. El gobierno sueco informó que ninguna agencia de orden público participó en el hecho.
La Agencia Marítima del Reino Unido dijo que el último contacto por radio del Arctic Sea fue el 28 de julio, mientras entraba al paso de Calais. Poco después se apagó el transmisor que emite la señal de localización electrónica. Sus últimos movimientos fueron registrados en el sistema de búsqueda de barcos AisLive frente a la costa francesa, el 30 de julio, aunque también ha sido visto en aguas portuguesas.
Mar de hipótesis
De tratarse de un secuestro, es posible que sus captores quieran usarlo como un "barco fantasma" sin registrar, esto es, apoderarse del cargamento y repintarlo para hacerlo irreconocible; o que los piratas estén intentando poner a prueba los niveles de seguridad marítima del norte de Europa, en donde se encuentran algunas de las rutas de mayor tráfico. Según expertos, estos piratas no tienen nada que ver con los bucaneros somalíes que atacan en el Golfo de Aden. De probarse que fue un acto de piratería, se trataría de un hecho sin precedentes en aguas europeas. Suena increíble que un barco secuestrado pudiera atravesar el estrecho que divide el Mar del Norte del Canal de la Mancha, una de las zonas marítimas mejor vigiladas del mundo. (Reuters)
El mismo presidente ruso, Dimitri Medvedev, preocupado por los marinos, ordenó que buques de guerra rusos se unan a la búsqueda del mercante. La Autoridad Marítima de Malta, que ha estado haciendo un seguimiento de la embarcación, informó que el barco de 100 metros de eslora no pasó por el Estrecho de Gilbraltar, lo que indica que se dirigió hacia el océano Atlántico. Los observadores malteses habían recibido reportes de que el barco fue asaltado en aguas suecas el 24 de julio, por hombres vestidos de policías. Según el reporte, eran "ocho a doce individuos enmascarados y armados, con uniformes con la palabra 'policía'". Añade que atacaron a los tripulantes, los golpearon y amordazaron, y que algunos resultaron gravemente heridos. Además, los presuntos policías los interrogaron por narcotráfico. El gobierno sueco informó que ninguna agencia de orden público participó en el hecho.
La Agencia Marítima del Reino Unido dijo que el último contacto por radio del Arctic Sea fue el 28 de julio, mientras entraba al paso de Calais. Poco después se apagó el transmisor que emite la señal de localización electrónica. Sus últimos movimientos fueron registrados en el sistema de búsqueda de barcos AisLive frente a la costa francesa, el 30 de julio, aunque también ha sido visto en aguas portuguesas.
Mar de hipótesis
De tratarse de un secuestro, es posible que sus captores quieran usarlo como un "barco fantasma" sin registrar, esto es, apoderarse del cargamento y repintarlo para hacerlo irreconocible; o que los piratas estén intentando poner a prueba los niveles de seguridad marítima del norte de Europa, en donde se encuentran algunas de las rutas de mayor tráfico. Según expertos, estos piratas no tienen nada que ver con los bucaneros somalíes que atacan en el Golfo de Aden. De probarse que fue un acto de piratería, se trataría de un hecho sin precedentes en aguas europeas. Suena increíble que un barco secuestrado pudiera atravesar el estrecho que divide el Mar del Norte del Canal de la Mancha, una de las zonas marítimas mejor vigiladas del mundo. (Reuters)







