Pero no es el único "frente diplomático" de presión para ganar los votos que necesita para imponer su política bélica. Chile, que propone más tiempo para las inspecciones de armas, sufre un embate por el flanco del Tratado de Libre Comercio (TLC), acordado en diciembre pasado entre EE.UU. y Chile. Los representantes estadounidenses del TLC están exigiendo cambios de fondo al acuerdo, que significan grandes pérdidas para Santiago.
EE.UU., España y Gran Bretaña han presentado un nuevo proyecto de resolución al Consejo de Seguridad de la ONU, en el que se establece que el régimen de Saddam Hussein no cumplió con su compromiso de desarme y se propone un plazo hasta el 17 del corriente para que lo haga efectivo. Según los inspectores de armas de la ONU, un desarme en este lapso de tiempo es imposible, y pidieron "meses, no años" para alcanzar el mismo objetivo, pero sin guerra.
Para el próximo 13 se espera la votación del proyecto impulsado por EE.UU., Gran Bretaña y España al Consejo de Seguridad. Estados Unidos necesita el voto de 9 de los 15 países miembro para imponer su iniciativa, siempre que los países llamados "permanentes" del organismo no ejerzan su derecho de veto. Ellos son EE.UU., Reino Unido, Francia, Rusia y China. Washington cuenta con el apoyo de Bulgaria y podría ganar también el voto de Camerún, Guinea, Angola y Pakistán, además del ya seguro de España (todos estos son miembros no permanentes del Consejo). Bush necesita convencer a México y a Chile para ganar la batalla diplomática a quienes se oponen a la guerra: Francia, Rusia y China -los tres con derecho al veto-, además de Alemania y Siria. De todos modos, Bush ya dijo que no necesita permiso para atacar a Irak, si lo considera peligroso para la seguridad mundial.
EE.UU. le mintió a El Baradei
El director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed El Baradei, dijo que las supuestas pruebas de la existencia de un programa nuclear iraquí, presentadas en reiteradas ocasiones por EE.UU., eran falsas. Se refería a los polémicos tubos de aluminio que, según Washington, intentó adquirir Irak en Níger, Africa, para un programa de enriquecimiento de uranio. Servicios secretos estadounidenses y de diversos países le habían hecho llegar esos documentos falsificados, denunció en declaraciones que publicará hoy un periódico de Frankfurt. El Baradei se negó a revelar qué servicios secretos le habían suministrado las falsificaciones.
Este hecho se asocia con otra maniobra británica para sumar apoyo en contra de Irak mediante un informe de "Inteligencia". En realidad, dicho documento era copia fiel de un trabajo de tesis presentado por un estudiante.
Irak pide a la ONU el fin de las sanciones
Irak pidió al Consejo de Seguridad que levante el embargo de 12 años impuesto por la ONU luego de la Guerra del Golfo, en virtud de que su país ha cumplido con las exigencias de desarme. El presidente iraquí, Saddam Hussein, envió con tal fin una serie de demandas al Consejo de Seguridad.
Hussein también denunció ante el Consejo a Estados Unidos y a Gran Bretaña por haber intentado engañar al organismo de seguridad con sus acusaciones sobre la peligrosidad del armamento iraquí, y pidió que ordene a Israel que se deshaga de sus armas de exterminio masivo y que lo obligue a abandonar Palestina y los territorios árabes ocupados.(Especial-DPA-Reuter)
La fama inglesa
LONDRES.- En números, midiendo la cantidad de fuerzas militares desplegadas en el Golfo Pérsico, Gran Bretaña es apenas el hermano menor de Estados Unidos. Pero los británicos ven a sus fuerzas de combate como "pequeñas, pero de calidad". Cuando el año pasado se "peinaron" las montañas de Afganistán en busca de los talibanes, Estados Unidos le pidió a Londres la famosa unidad de élite SAS para esa tarea. Washington necesita políticamente de los británicos, para que el mundo no diga que fue solo a la guerra. Pero los británicos también se sienten imprescindibles en el plano militar. Ofrecieron casi todo lo que tienen: la mayor flota tras la Guerra de Malvinas (16 barcos), un cuarto de su Ejército y más de 100 aviones. Los números impresionan. Pero hace un tiempo había tantos barcos anclados inútiles, que dos barcos de guerra alemanes en el Canal de la Mancha tenían que defender las islas británicas. (Por Christoph Driessen de DPA)
El costo de la operación
Especialistas en presupuesto del Congreso estadounidense estimaron que una guerra corta contra Irak costará U$S 25.000 millones. Según informes de prensa, tan sólo los preparativos han consumido ya U$S 14.000 millones. Un mes de guerra consumirá otros U$S 10.000 millones, luego de lo cual el coste bajará por mes a U$S 8.000 millones. (DPA)







