10 Agosto 2009 Seguir en 
QUITO, Ecuador.- El presidente de Brasil, Luis Inacio Lula da Silva, pidió hoy en Quito en la III Reunión de Jefes de Estado de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) profundizar el diálogo y desarrollar una política de paz que permita dar a los pueblos de la región "lo que necesitan", luego de un intenso debate por la instalación de bases militares de Estados Unidos en Colombia.
"Tenemos que ponernos de acuerdo sobre el futuro de Unasur, ya que si no hay sinceridad y confianza entre sus miembros, no será una institución de integración, sino un club de amigos rodeado de enemigos", insistió Lula, quien habló después de un discurso no programado del mandatario venezolano Hugo Cávez, en que proclamó que "vientos de guerra empiezan a soplar en la región".
A las palabras de Lula se unió la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, quien manifestó que "se está creando en la región un estado de beligerancia inaceptable e inédita".
Posteriormente, el mandatario de Ecuador Rafael Correa, asumió la presidencia pro tempore de la organización regional dando la bienvenida a los mandatarios asistentes.
"Nada ni nadie podrá parar la marcha de la región hacia la segunda independencia", expresó. En su discurso instó a negociar un acuerdo monetario regional, a no demorar más el proceso de integración y a desarrollar procesos de diálogo que lleven a consensos.
Finalmente, Fernández de Kirchner propuso que los presidentes que conforman la Unasur se reúnan en Buenos Aires para discutir la presencia militar estadounidense en bases de Colombia, y advirtió que el presidente de ese país, Alvaro Uribe, debe participar de ese encuentro. (DPA-Reuters)
"Tenemos que ponernos de acuerdo sobre el futuro de Unasur, ya que si no hay sinceridad y confianza entre sus miembros, no será una institución de integración, sino un club de amigos rodeado de enemigos", insistió Lula, quien habló después de un discurso no programado del mandatario venezolano Hugo Cávez, en que proclamó que "vientos de guerra empiezan a soplar en la región".
A las palabras de Lula se unió la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, quien manifestó que "se está creando en la región un estado de beligerancia inaceptable e inédita".
Posteriormente, el mandatario de Ecuador Rafael Correa, asumió la presidencia pro tempore de la organización regional dando la bienvenida a los mandatarios asistentes.
"Nada ni nadie podrá parar la marcha de la región hacia la segunda independencia", expresó. En su discurso instó a negociar un acuerdo monetario regional, a no demorar más el proceso de integración y a desarrollar procesos de diálogo que lleven a consensos.
Finalmente, Fernández de Kirchner propuso que los presidentes que conforman la Unasur se reúnan en Buenos Aires para discutir la presencia militar estadounidense en bases de Colombia, y advirtió que el presidente de ese país, Alvaro Uribe, debe participar de ese encuentro. (DPA-Reuters)







