Berlusconi, estresado, se puso en manos de una mujer que lo hace sudar

10 Agosto 2009
ROMA.- Además de reiterar que no tiene de qué avergonzarse y de criticar la RAI (la televisión estatal) por los informes sobre sus escándalos amorosos, el jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, se puso ahora en manos de una mujer, y la estricta dama lo hace sudar a borbotones.
No se trata en realidad de más informaciones sobre la alegre y desenfrenada vida sexual del primer ministro italiano (72 años). Por el contrario, el magnate mediático milanés intenta ponerse en buen estado físico en su villa de Arcore, y para ello se "entregó" a Gertraud Mitterrutzner von Guggenberg y su equipo de expertos procedente de Brixon, en Tirol del Sur.
"Il Cavalliere" se propuso adelgazar durante sus vacaciones, además de relajarse y de quitarse el estrés de encima. Son "los días más duros", informó la prensa al referirse al tratamiento hidroterapéutico, con infusiones de hierbas y gimnasia. La clínica tirolesa es conocida por sus planes de recuperación para famosos.
"Haré una 'cura deportiva' de 10 días; tengo que perder peso por la cortisona que tomé (por problemas en la nuca)", anunció Berlusconi antes ponerse en manos de la "tortura" de la "Dotoressa Gertrud".
En otro orden, Berlusconi rechazó la posibilidad de que pueda ser objeto de chantajes por sus escándalos sexuales. "El primer ministro no tiene esqueletos en el armario; no es objeto de chantaje ni se deja extorsionar", afirmó, y alegó que se desencadenó sobre él una "campaña de difamación que dañó a Italia y que sigue haciéndolo". (DPA)

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