09 Agosto 2009 Seguir en 
WASHINGTON.- Con la mano izquierda sobre una Biblia sostenida por su madre, Sonia Sotomayor prestó ayer juramento como ministro de la Corte Suprema de Estados Unidos. La primera magistrada hispana del máximo tribunal de la nación en la historia de Estados Unidos se comprometió a "administrar justicia sin consideración por personas y ejercer igual derecho para los pobres y los ricos". Le tomó juramento el titular del cuerpo, John Roberts.
Sotomayor hizo historia al convertirse así en la primera estadounidense de origen hispano que pasa a integrar la Suprema Corte de Justicia, y en la tercera mujer en la máxima instancia judicial en 220 años. El cargo es vitalicio. Fue el segundo juramento del día para la jueza neoyorquina de 55 años, de origen portorriqueño. La madre de Sotomayor, Celina, y su hermano, Juan Luis, estuvieron junto a ella durante el juramento público que puso fin a 10 semanas de fuerte debate en el Senado, que hace dos días confirmó su nominación. Los republicanos la acusaban de ser una "activista judicial", que en algunas ocasiones, cuando era jueza de la Corte de Apelaciones de Nueva York, basó sus fallos en prejuicios de raza o género.
Neoyorquina de 55 años, Sotomayor nació en un modesto hogar del Bronx y se graduó en Derecho con honores. Reemplaza al juez moderado David Souter, que dimitió por razones personales.
En la primera ceremonia, Sotomayor pronunció el juramento al que quedan obligados todos los funcionarios estadounidenses, y por el que se compromete a defender la Constitución de los Estados Unidos contra todos los enemigos, extranjeros y nacionales.
El presidente de EEUU, Barack Obama, quien había nominado a Sotomayor, no estuvo presente en la ceremonia, pero dará una recepción en su honor en la Casa Blanca el miércoles.
Divorciada y sin hijos, con 30 años de experiencia profesional, es la tercera mujer que accede la Corte Suprema después de Ruth Bader Ginsburg, 76 años, y Sandra Day O'Connor, que renunció en 2006. (DPA)
Sotomayor hizo historia al convertirse así en la primera estadounidense de origen hispano que pasa a integrar la Suprema Corte de Justicia, y en la tercera mujer en la máxima instancia judicial en 220 años. El cargo es vitalicio. Fue el segundo juramento del día para la jueza neoyorquina de 55 años, de origen portorriqueño. La madre de Sotomayor, Celina, y su hermano, Juan Luis, estuvieron junto a ella durante el juramento público que puso fin a 10 semanas de fuerte debate en el Senado, que hace dos días confirmó su nominación. Los republicanos la acusaban de ser una "activista judicial", que en algunas ocasiones, cuando era jueza de la Corte de Apelaciones de Nueva York, basó sus fallos en prejuicios de raza o género.
Neoyorquina de 55 años, Sotomayor nació en un modesto hogar del Bronx y se graduó en Derecho con honores. Reemplaza al juez moderado David Souter, que dimitió por razones personales.
En la primera ceremonia, Sotomayor pronunció el juramento al que quedan obligados todos los funcionarios estadounidenses, y por el que se compromete a defender la Constitución de los Estados Unidos contra todos los enemigos, extranjeros y nacionales.
El presidente de EEUU, Barack Obama, quien había nominado a Sotomayor, no estuvo presente en la ceremonia, pero dará una recepción en su honor en la Casa Blanca el miércoles.
Divorciada y sin hijos, con 30 años de experiencia profesional, es la tercera mujer que accede la Corte Suprema después de Ruth Bader Ginsburg, 76 años, y Sandra Day O'Connor, que renunció en 2006. (DPA)







