09 Marzo 2003 Seguir en 
En febrero las acciones líderes ganaron un 8% y fueron la mejor alternativa del mes. La Bolsa estiró la suba del año al 13,11% en pesos, mientras el dólar sigue planchado.Los mercados en Europa y los Estados Unidos siguieron en caída. Esta es la forma por la que confirmaron el rechazo de las cotizaciones al conflicto bélico en Irak, por sus consecuencias imprevisibles.
En los dos primeros meses del año sobresalen en el índice Merval las acciones de Metrogas (36,36%), Cresud (32,28%), Transener (28,81%) e Irsa (28,11%). En el índice Merval Argentina, suben con firmeza Telecom (53,85%), Comercial (43,67%) y Renault (42,27%). Estos últimos papeles, al convertirse a dólares, también ganan en esta moneda.
En la rueda del lunes, prácticamente, no hubo cambios y comenzó la cautela por la redolarización. El martes, el índice de las acciones líderes subió 0,44% y afuera cayó Wall Street.
El miércoles, las acciones corrigieron ligeramente un 0,23% ante la expectativa por el impacto del fallo de la Corte Suprema. Este incidirá en las acciones de los bancos, lo que sucedió en la rueda del jueves con la caída de casi un 2 % de las líderes, que fueron arrastradas por aquellos papeles.En la semana, la mayoría de los títulos públicos estuvieron en baja, con la excepción del Boden 2005, que amortiza 30 % de su capital en mayo próximo.
El gobierno trató de demorar el fallo contra la pesificación, en una actitud contradictoria con la promesa inicial del presidente Eduardo Duhalde -precisamente- de devolver los depósitos en dólares.No obstante, aún no se estableció el mecanismo de devolución de la divisa, ni se ha fijado el plazo ni la forma en que se concretará esta restitución -nada menos- que del derecho de propiedad.
Eso sí, habrá que prepararse para una nueva emisión de títulos dolarizados, cuando lo emitido en 2002 alcanza los U$S 28.000 millones. Simultáneamente, en estos días, el secretario de Finanzas recorre el mundo -con asesor incluido- para lograr una quita sustancial en la vieja deuda por más de 55.000 millones con acreedores privados de Estados Unidos, Europa y Oriente (que está en default).
No hay entusiasmo
En las próximas semanas, previas a las elecciones, el mercado debería entusiasmarse (o no) con las próximas elecciones. Usualmente tiende a mejorar frente a los comicios cuando está en juego nada menos que la presidencia.
Pero en la actual ligadura de la economía con la política, por la precaria estabilidad lograda en las finanzas, esta viene ubicada en un frágil marco institucional.
Desde la semana pasada, podría mejorar el escenario. No es un pronóstico fácil, porque hasta los vecinos Uruguay y Paraguay están complicados. Y el resto del mundo, a poco de comenzar el tercer milenio, también debate sobre el sistema de convivencia, una vez más, pero con las armas empuñadas, lo que los mercados están repudiando, por cierto.
En los dos primeros meses del año sobresalen en el índice Merval las acciones de Metrogas (36,36%), Cresud (32,28%), Transener (28,81%) e Irsa (28,11%). En el índice Merval Argentina, suben con firmeza Telecom (53,85%), Comercial (43,67%) y Renault (42,27%). Estos últimos papeles, al convertirse a dólares, también ganan en esta moneda.
En la rueda del lunes, prácticamente, no hubo cambios y comenzó la cautela por la redolarización. El martes, el índice de las acciones líderes subió 0,44% y afuera cayó Wall Street.
El miércoles, las acciones corrigieron ligeramente un 0,23% ante la expectativa por el impacto del fallo de la Corte Suprema. Este incidirá en las acciones de los bancos, lo que sucedió en la rueda del jueves con la caída de casi un 2 % de las líderes, que fueron arrastradas por aquellos papeles.En la semana, la mayoría de los títulos públicos estuvieron en baja, con la excepción del Boden 2005, que amortiza 30 % de su capital en mayo próximo.
El gobierno trató de demorar el fallo contra la pesificación, en una actitud contradictoria con la promesa inicial del presidente Eduardo Duhalde -precisamente- de devolver los depósitos en dólares.No obstante, aún no se estableció el mecanismo de devolución de la divisa, ni se ha fijado el plazo ni la forma en que se concretará esta restitución -nada menos- que del derecho de propiedad.
Eso sí, habrá que prepararse para una nueva emisión de títulos dolarizados, cuando lo emitido en 2002 alcanza los U$S 28.000 millones. Simultáneamente, en estos días, el secretario de Finanzas recorre el mundo -con asesor incluido- para lograr una quita sustancial en la vieja deuda por más de 55.000 millones con acreedores privados de Estados Unidos, Europa y Oriente (que está en default).
No hay entusiasmo
En las próximas semanas, previas a las elecciones, el mercado debería entusiasmarse (o no) con las próximas elecciones. Usualmente tiende a mejorar frente a los comicios cuando está en juego nada menos que la presidencia.
Pero en la actual ligadura de la economía con la política, por la precaria estabilidad lograda en las finanzas, esta viene ubicada en un frágil marco institucional.
Desde la semana pasada, podría mejorar el escenario. No es un pronóstico fácil, porque hasta los vecinos Uruguay y Paraguay están complicados. Y el resto del mundo, a poco de comenzar el tercer milenio, también debate sobre el sistema de convivencia, una vez más, pero con las armas empuñadas, lo que los mercados están repudiando, por cierto.







