08 Agosto 2009 Seguir en 
LONDRES.- Ronnie Biggs, el hambre que hace hoy exactamente 46 años asaltó un tren postal y se llevó el equivalente de unos U$S 60 millones actuales, fue beneficiado por una medida de compasión de la Justicia británica y quedó ayer en libertad, aunque se halla gravemente enfermo de neumonía en un hospital, sin mucha esperanza" de que se recupere.
Quizá el tribunal también tuvo en cuenta que Biggs cumple hoy 80 años y decidió convertirlo en ciudadano libre. Alguna vez dijo que no querría morir sin tomar una cerveza en Margate, un localidad costera de Inglaterra. Ya no podrá hacerlo. Posiblemente hoy lo visite su hijo, Michael.
Biggs se hizo célebre como autor del "robo del siglo", y también por los 36 años que pasó fugitivo, la mayoría viviendo una existencia de novela en Brasil mientras jugaba al gato y al ratón con las autoridades de su país. Así fue hasta que en 2001, arruinado, cansado y ya con problemas de salud, se entregó voluntariamente a la Justicia británica e ingresó en prisión.
La emboscada
El 8 de agosto de 1963, Biggs y 14 cómplices tomaron por asalto el tren postal Glasgow-Londres, que transportaba 2,6 millones de libras esterlinas. Ese día, el tren se detuvo en medio del campo, en Cheddington, 60 km al noreste de Londres. El maquinista había observado un semáforo en rojo inhabitual cerca de un puente y detuvo el convoy. Se bajó del tren para llamar a la estación vecina y pedir explicaciones. Lo que sucedió luego fue muy rápido: dos se encargaron de él, otros dos de su compañero de trabajo, y el resto se encargo del botín. La acción transcurrió en sólo 28 minutos; no hubo ni un disparo. Maniatados, los dos maquinistas presenciaron con impotencia el robo de los 17 sacos llenos de billetes usados, que fueron cargados en un camión estacionado al lado de la vía. El único error de los ladrones fue dejar huellas dactilares en la granja donde se reunieron para repartirse el botín. Un piloto automovilístico, un abogado y un florista integraban la banda. Casi todos fueron detenidos en menos de seis meses. Los últimos, entre 1966 y 1968. Juzgados a partir de principios de 1964, fueron condenados a penas de entre tres y 30 años de cárcel.
Biggs logró escapar en julio de 1965. Un mes después le siguió un compinche, Charles Wilson, pero fue detenido años más tarde en Canadá. Del botín sólo se recuperaron 350.000 libras. (DPA)
Quizá el tribunal también tuvo en cuenta que Biggs cumple hoy 80 años y decidió convertirlo en ciudadano libre. Alguna vez dijo que no querría morir sin tomar una cerveza en Margate, un localidad costera de Inglaterra. Ya no podrá hacerlo. Posiblemente hoy lo visite su hijo, Michael.
Biggs se hizo célebre como autor del "robo del siglo", y también por los 36 años que pasó fugitivo, la mayoría viviendo una existencia de novela en Brasil mientras jugaba al gato y al ratón con las autoridades de su país. Así fue hasta que en 2001, arruinado, cansado y ya con problemas de salud, se entregó voluntariamente a la Justicia británica e ingresó en prisión.
La emboscada
El 8 de agosto de 1963, Biggs y 14 cómplices tomaron por asalto el tren postal Glasgow-Londres, que transportaba 2,6 millones de libras esterlinas. Ese día, el tren se detuvo en medio del campo, en Cheddington, 60 km al noreste de Londres. El maquinista había observado un semáforo en rojo inhabitual cerca de un puente y detuvo el convoy. Se bajó del tren para llamar a la estación vecina y pedir explicaciones. Lo que sucedió luego fue muy rápido: dos se encargaron de él, otros dos de su compañero de trabajo, y el resto se encargo del botín. La acción transcurrió en sólo 28 minutos; no hubo ni un disparo. Maniatados, los dos maquinistas presenciaron con impotencia el robo de los 17 sacos llenos de billetes usados, que fueron cargados en un camión estacionado al lado de la vía. El único error de los ladrones fue dejar huellas dactilares en la granja donde se reunieron para repartirse el botín. Un piloto automovilístico, un abogado y un florista integraban la banda. Casi todos fueron detenidos en menos de seis meses. Los últimos, entre 1966 y 1968. Juzgados a partir de principios de 1964, fueron condenados a penas de entre tres y 30 años de cárcel.
Biggs logró escapar en julio de 1965. Un mes después le siguió un compinche, Charles Wilson, pero fue detenido años más tarde en Canadá. Del botín sólo se recuperaron 350.000 libras. (DPA)







