07 Agosto 2009 Seguir en 
BRASILIA.- En la última escala de una gira regional para explicar los alcances de un plan de defensa elaborado con Estados Unidos, el presidente colombiano, Alvaro Uribe, recogió ayer la expresión de "respeto" a tal iniciativa, por parte del mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. No obstante, le reiteró su preocupación por el incremento de la presencia militar estadounidense en bases colombianas, que podría llevar a una carrera armamentística en toda la región, especialmente en los vecinos de Colombia, Venezuela y Ecuador, enfrentados actualmente con Bogotá.
Lula también le pidió a Uribe que presente su proyecto militar con mayor transparencia, dijo el canciller brasileño, Celso Amorim, que informó a la prensa sobre la reunión de más de dos horas que mantuvieron ambos mandatarios, pese a que estaba prevista para un espacio de 30 minutos.
La pérdida de Manta
"Le reiteramos nuestro pedido de que el acuerdo con Estados Unidos sea específico y delimitado al territorio colombiano. Naturalmente, es materia de soberanía de Colombia que se debe respetar", dijo Amorim. El plan militar prevé la instalación de tropas y equipos estadounidenses en siete bases colombianas, para operar desde allí contra el narcotráfico, del que, según Bogotá, se nutren, además, las guerrillas y las milicias paramilitares colombianas. Estados Unidos está particularmente interesado en este proyecto, en virtud de que en setiembre deberá abandonar la base ecuatoriana de Manta, desde donde realizaba operaciones aéreas antinarcóticos. Pero, Uribe cosechó más rechazos y resquemores que respaldos durante su gira, que también abarcó Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay.
Vía muerta
Lula ya se había manifestado contrario a un acuerdo que diera mayor presencia militar a Estados Unidos en Colombia. Pero también indicó que se abstendría de dar opiniones sobre decisiones soberanas de su colega. En igual sentido se pronunció oportunamente la mandataria chilena, Michelle Bachelet, que acordó con su par brasileño convocar al Consejo de Defensa Sudamericano para que analice el tema el lunes, en Quito, Ecuador, en ocasión de una reunión de líderes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Uribe ya anunció que no irá a la cumbre, y que no enviará representantes. (Reuter)
Cristina se opone a alentar conflictos
BUENOS AIRES.- La decisión de Colombia de plantar bases militares de Estados Unidos en su territorio es inconveniente, porque no ayuda a bajar el grado de conflictividad en la región. Así se lo transmitió la presidenta Cristina Fernández a Uribe, durante la extensa reunión que mantuvieron el miércoles en la Casa de Gobierno. Según fuentes de la cancillería, la anfitriona le dijo también que es obligación de los gobernantes no alentar posibles conflictos.
La fuente oficial destacó que la jefa del Estado puso también sobre la mesa la inmunidad que Estados Unidos pide para sus tropas, y le recordó a Uribe que la Argentina siempre rechazó este tipo de beneficio.
Justamente, una reciente acusación de Estados Unidos a Venezuela reforzó la hipótesis de conflicto regional que sostiene la Argentina. Ayer, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, James Jones, que cerró una visita oficial a Brasilia, dijo que el presidente Hugo Chávez permite que las FARC operen desde territorio venezolano. "Sabemos, con alguna certeza, que elementos significativos de las FARC están actuando dentro de la frontera de Venezuela, y que el gobierno venezolano no hizo mucho para combatirlo. Esa situación contribuye a un malestar en Colombia", expresó el general retirado en una entrevista publicada por un diario paulista. (Dyn-DPA)
Lula también le pidió a Uribe que presente su proyecto militar con mayor transparencia, dijo el canciller brasileño, Celso Amorim, que informó a la prensa sobre la reunión de más de dos horas que mantuvieron ambos mandatarios, pese a que estaba prevista para un espacio de 30 minutos.
La pérdida de Manta
"Le reiteramos nuestro pedido de que el acuerdo con Estados Unidos sea específico y delimitado al territorio colombiano. Naturalmente, es materia de soberanía de Colombia que se debe respetar", dijo Amorim. El plan militar prevé la instalación de tropas y equipos estadounidenses en siete bases colombianas, para operar desde allí contra el narcotráfico, del que, según Bogotá, se nutren, además, las guerrillas y las milicias paramilitares colombianas. Estados Unidos está particularmente interesado en este proyecto, en virtud de que en setiembre deberá abandonar la base ecuatoriana de Manta, desde donde realizaba operaciones aéreas antinarcóticos. Pero, Uribe cosechó más rechazos y resquemores que respaldos durante su gira, que también abarcó Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay.
Vía muerta
Lula ya se había manifestado contrario a un acuerdo que diera mayor presencia militar a Estados Unidos en Colombia. Pero también indicó que se abstendría de dar opiniones sobre decisiones soberanas de su colega. En igual sentido se pronunció oportunamente la mandataria chilena, Michelle Bachelet, que acordó con su par brasileño convocar al Consejo de Defensa Sudamericano para que analice el tema el lunes, en Quito, Ecuador, en ocasión de una reunión de líderes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Uribe ya anunció que no irá a la cumbre, y que no enviará representantes. (Reuter)
Cristina se opone a alentar conflictos
BUENOS AIRES.- La decisión de Colombia de plantar bases militares de Estados Unidos en su territorio es inconveniente, porque no ayuda a bajar el grado de conflictividad en la región. Así se lo transmitió la presidenta Cristina Fernández a Uribe, durante la extensa reunión que mantuvieron el miércoles en la Casa de Gobierno. Según fuentes de la cancillería, la anfitriona le dijo también que es obligación de los gobernantes no alentar posibles conflictos.
La fuente oficial destacó que la jefa del Estado puso también sobre la mesa la inmunidad que Estados Unidos pide para sus tropas, y le recordó a Uribe que la Argentina siempre rechazó este tipo de beneficio.
Justamente, una reciente acusación de Estados Unidos a Venezuela reforzó la hipótesis de conflicto regional que sostiene la Argentina. Ayer, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, James Jones, que cerró una visita oficial a Brasilia, dijo que el presidente Hugo Chávez permite que las FARC operen desde territorio venezolano. "Sabemos, con alguna certeza, que elementos significativos de las FARC están actuando dentro de la frontera de Venezuela, y que el gobierno venezolano no hizo mucho para combatirlo. Esa situación contribuye a un malestar en Colombia", expresó el general retirado en una entrevista publicada por un diario paulista. (Dyn-DPA)







