29 Julio 2009 Seguir en 
La lavandería donde ocurrió la explosión estaba habilitada para funcionar, según un expediente del Tribunal de Faltas. No obstante, la Justicia deberá dilucidar si los propietarios cumplían las normas. Autoridades municipales reconocieron que falta constancia sobre una inspección final que debía realizar Defensa Civil.
El secretario de Gobierno municipal, Walter Berarducci, informó que envió al fiscal Guillermo Herrera la documentación sobre el local. "Les faltaba un trámite. Los investigadores deberán determinar si cumplían o no con las reglamentaciones", dijo el funcionario. No obstante, opinó que esto no influye en la falla que se produjo en la plancha y que ocasionó la explosión.
En opinión del concejal radical José Luis Avignone, la Municipalidad debería profundizar las inspecciones y exigir que las empresas realicen el mantenimiento adecuado de sus maquinarias. "Lo mismo ocurre con los ascensores. Si bien los inspectores no los revisan, exigen a los consorcios comprobantes de las verificaciones técnicas sobre el funcionamiento, las cuales son llevadas a cabo por empresas privadas", destacó el edil a LA GACETA.
Berarducci contestó al reclamo de Avignone asegurando que legalmente no está previsto que el municipio pueda exigir pruebas de mantenimiento de máquinas, aun si se tratara de una actividad riesgosa. "La responsabilidad, de acuerdo con la ley, le corresponde en estos casos a la Secretaría de Trabajo o a la ART", precisó.
El secretario de Gobierno municipal, Walter Berarducci, informó que envió al fiscal Guillermo Herrera la documentación sobre el local. "Les faltaba un trámite. Los investigadores deberán determinar si cumplían o no con las reglamentaciones", dijo el funcionario. No obstante, opinó que esto no influye en la falla que se produjo en la plancha y que ocasionó la explosión.
En opinión del concejal radical José Luis Avignone, la Municipalidad debería profundizar las inspecciones y exigir que las empresas realicen el mantenimiento adecuado de sus maquinarias. "Lo mismo ocurre con los ascensores. Si bien los inspectores no los revisan, exigen a los consorcios comprobantes de las verificaciones técnicas sobre el funcionamiento, las cuales son llevadas a cabo por empresas privadas", destacó el edil a LA GACETA.
Berarducci contestó al reclamo de Avignone asegurando que legalmente no está previsto que el municipio pueda exigir pruebas de mantenimiento de máquinas, aun si se tratara de una actividad riesgosa. "La responsabilidad, de acuerdo con la ley, le corresponde en estos casos a la Secretaría de Trabajo o a la ART", precisó.
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