06 Marzo 2003 Seguir en 
PEKIN/WASHINGTON.- China respaldó un comunicado de Francia, Rusia y Alemania en el que se comprometen a bloquear una resolución de la ONU que autoriza la guerra contra Irak, pero Estados Unidos dijo que Bagdad tenía sólo unos días para aceptar el desarme pacífico.
La votación sobre la polémica resolución presentada por Estados Unidos, Gran Bretaña y España tendrá lugar posiblemente la próxima semana.
El Consejo de Seguridad se reúne el viernes para escuchar un informe de los inspectores de la ONU, que busca armas prohibidas en Irak desde noviembre.
La resolución autorizando una guerra para desarmar a Iraq ha dividido a los cinco miembros del Consejo de Seguridad, con Estados Unidos y Gran Bretaña enfrentados con Francia, Rusia y China.
La presión procedente de ambas partes ha recaído sobre los miembros indecisos: se necesitan nueve votos para aprobar una resolución en el Consejo de 15 miembros, y que ningún miembro permanente presente su veto. Estados Unidos y Gran Bretaña quieren que se vote la próxima semana.
Francia, Rusia y Alemania dijeron el miércoles que bloquearían el borrador de resolución que daría luz verde al desarme de Irak por la fuerza y al derrocamiento del presidente Saddam Hussein.
"La posición de China sobre Irak está de acuerdo con su comunicado conjunto", dijo el jueves el ministro de Asuntos Exteriores chino, Tang Jiaxuan. "China respalda y apoya su comunicado conjunto", añadió.
Como Rusia y Francia, el ministro eludió responder directamente a la pregunta de si China vetaría la resolución si Estados Unidos lograba los nueve votos necesarios.
Con el Consejo dividido, Gran Bretaña ha propuesto dar a Iraq más tiempo para cumplir con las demandas de la ONU sobre desarme incluso tras la adopción de la resolución que autorizaría la guerra.
El primer ministro británico, Tony Blair, como otros aliados cruciales de Estados Unidos que respaldan su posición de línea dura contra Iraq, se enfrenta con una amplia oposición pública al inicio de una guerra y una resolución de la ONU que respaldara una campaña militar le ayudaría en su país.
A líderes de aliados de Estados Unidos como España, Australia, Italia y Turquía también les ayudaría a enfrentarse con opiniones públicas hostiles una resolución que autorizara la guerra contra Irak.
Fuentes diplomáticas dijeron que los cambios propuestos en el borrador de resolución fueron discutidos con varios miembros indecisos del Consejo de Seguridad el miércoles.
Algunos de los miembros indecisos no estuvieron cómodos con el borrador porque autoriza la guerra inmediata, y Gran Bretaña estaba considerando cambios para dar a Saddam Hussein más tiempo, aunque sólo un poco.
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, expresó públicamente el miércoles su frustración con Iraq, asegurando que Bagdad no estaba desarmándose, y que había ordenado continuar con la producción de misiles prohibidos y estaba ocultando material de armas prohibidas a los inspectores de la ONU.
"Nada del lo que hemos visto (...) indica que Saddam Hussein ha tomado la (...) decisión de desarmarse", dijo Powell en un discurso.
"Veremos en los próximos días si entiende o no la situación en la que está y toma esa decisión", añadió.
Estados Unidos y Gran Bretaña tienen más de 250.000 soldados listos en la región del Golfo Pérsico, junto con decenas de barcos de guerra y 600 aviones de ataque para una posible campaña militar. (Reuter)
La votación sobre la polémica resolución presentada por Estados Unidos, Gran Bretaña y España tendrá lugar posiblemente la próxima semana.
El Consejo de Seguridad se reúne el viernes para escuchar un informe de los inspectores de la ONU, que busca armas prohibidas en Irak desde noviembre.
La resolución autorizando una guerra para desarmar a Iraq ha dividido a los cinco miembros del Consejo de Seguridad, con Estados Unidos y Gran Bretaña enfrentados con Francia, Rusia y China.
La presión procedente de ambas partes ha recaído sobre los miembros indecisos: se necesitan nueve votos para aprobar una resolución en el Consejo de 15 miembros, y que ningún miembro permanente presente su veto. Estados Unidos y Gran Bretaña quieren que se vote la próxima semana.
Francia, Rusia y Alemania dijeron el miércoles que bloquearían el borrador de resolución que daría luz verde al desarme de Irak por la fuerza y al derrocamiento del presidente Saddam Hussein.
"La posición de China sobre Irak está de acuerdo con su comunicado conjunto", dijo el jueves el ministro de Asuntos Exteriores chino, Tang Jiaxuan. "China respalda y apoya su comunicado conjunto", añadió.
Como Rusia y Francia, el ministro eludió responder directamente a la pregunta de si China vetaría la resolución si Estados Unidos lograba los nueve votos necesarios.
Con el Consejo dividido, Gran Bretaña ha propuesto dar a Iraq más tiempo para cumplir con las demandas de la ONU sobre desarme incluso tras la adopción de la resolución que autorizaría la guerra.
El primer ministro británico, Tony Blair, como otros aliados cruciales de Estados Unidos que respaldan su posición de línea dura contra Iraq, se enfrenta con una amplia oposición pública al inicio de una guerra y una resolución de la ONU que respaldara una campaña militar le ayudaría en su país.
A líderes de aliados de Estados Unidos como España, Australia, Italia y Turquía también les ayudaría a enfrentarse con opiniones públicas hostiles una resolución que autorizara la guerra contra Irak.
Fuentes diplomáticas dijeron que los cambios propuestos en el borrador de resolución fueron discutidos con varios miembros indecisos del Consejo de Seguridad el miércoles.
Algunos de los miembros indecisos no estuvieron cómodos con el borrador porque autoriza la guerra inmediata, y Gran Bretaña estaba considerando cambios para dar a Saddam Hussein más tiempo, aunque sólo un poco.
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, expresó públicamente el miércoles su frustración con Iraq, asegurando que Bagdad no estaba desarmándose, y que había ordenado continuar con la producción de misiles prohibidos y estaba ocultando material de armas prohibidas a los inspectores de la ONU.
"Nada del lo que hemos visto (...) indica que Saddam Hussein ha tomado la (...) decisión de desarmarse", dijo Powell en un discurso.
"Veremos en los próximos días si entiende o no la situación en la que está y toma esa decisión", añadió.
Estados Unidos y Gran Bretaña tienen más de 250.000 soldados listos en la región del Golfo Pérsico, junto con decenas de barcos de guerra y 600 aviones de ataque para una posible campaña militar. (Reuter)







