27 Julio 2009 Seguir en 
POST MORTEM
Es válida la locución latina para definir -como pocas- el modo de operar, cada vez con más frecuencia, de las instituciones responsables de la seguridad, la salud y la vida de las personas. Hay sucesos desgraciados que se inscriben en lo que llamaríamos "los efectos colaterales" fruto de la actuación sin suficiente cuidado y previsión. Como en las guerras, en las que padecen principalmente los civiles no combatientes. En las "políticas de Estado" del menemismo con el desguace de la infraestructura ferroviaria en un país de una geografía extensa como la de Argentina, se llega a la conclusión - "post mortem"- de que la sobrecarga de tránsito en las rutas, como derivación del desmantelamiento del transporte ferroviario, viene generando accidentes viales fatales como nunca antes. Y si hablamos de "Cromagnon" -ese doloroso suceso emblemático de la imprevisión criminal - recién post mortem viene a saberse de la trama de improvisaciones, irregularidades y omisiones dolosas. En cada caso en el que sufrimos por las consecuencias de hechos que pudieron evitarse -desde la desnutrición infantil, como cachetada a las autoridades de la salud pública, el amparo social tardío y hasta los accidentes y actos criminales preanunciados por los victimarios en sus reconocidas conductas previas, se suele -post mortem- diagramar soluciones de apuro. Y se escuchan, recién, los reproches y las asignaciones de responsabilidades, post mortem. Es menester que la sociedad en su conjunto y el poder en su ejercicio por parte de las autoridades responsables se dispongan, en verdad y continuadamente, a la actuación "pre mortem", si verdaderamente se tiene el sentido de la responsabilidad y la impronta de la solidaridad en la toma de las decisiones y en la sanción de las normas. Y particularmente, en el cumplimento de la ley. Por los ciudadanos y por el poder gobernante, en todos sus estamentos. Para que la inveterada sospecha de que la mayoría de las inspecciones suscritas por los inspectores convive con la corrupción se convierta en un reconocimiento de tan importante tarea. Esa de hacer cumplir la ley, los reglamentos. A tiempo, no post mortem.
Carlos Duguech
carlosduguech@yahoo.com.ar
SOLUCION REPETIDA
En el mundo desarrollado, después de un año de tomar medidas, parece que se encuentran a mitad de camino de una posible solución. Recorrer la otra mitad puede demandar seis meses o dos años, pues dicen, los que conocen, que nadie sabe ni la profundidad ni el largo de la crisis. En el orden nacional se hizo poco y nada; da la sensación de que no tomamos conciencia de la profunda recesión en la que estamos; esto nos lleva a la baja de las ventas, la caída de los ingresos públicos, desaparece el superávit fiscal, disminuyen las remesas de coparticipación, se atrasan los pagos de provincias y municipios, agravado por la baja en la recaudación de los recursos. Si continúa la inmovilidad en cuanto a medidas reactivadoras en la economía, el horizonte es previsible: fuertes atrasos en los pagos, posterior cancelación de los mismos con creación de monedas provinciales y, por fin, otro empate a los tenedores de bonos, con mediana devaluación incluida. Creo que a esta solución ya la vimos.
Luis Mónaco
monacohnosrl@hotmail.com
LA VUELTA A CLASES
Volver a clase es, sin lugar a dudas, el tema del momento. Es estar de acuerdo o no. Llegaré a la escuela junto a otros docentes, padres y niños, para informarme a las apuradas cuál es el plan que proponen las autoridades, cómo se lo implementará, etcétera. Hubiera esperado que la primera jornada fuera sólo para maestros, a fin de acordar estrategias con el asesoramiento de agentes sanitarios o similares; inclusive para conocer el manual, y que en esta semana se alternase la concurrencia del alumnado a un 50% de asistencia por día, así concentraríamos menor cantidad de alumnos. Una medida de este tipo posibilitaría graduar el funcionamiento de las escuelas e ir evaluando el comportamiento de la pandemia. Además se atenderían las preocupaciones de todos los sectores. Personascapacitadas -estudiantes de medicina, enfermeras y agentes sanitarios- podrían dirigir los grupos centinela, por contar con conocimientos más específicos.
Cecilia Leonor Giménez
cuquigimenez@gmail.com
LA EXPLOSION
El Panorama Tucumano firmado por la periodista Nora Lía Jabif (24/7), tiene un título impactante y reflexivo: "Las tragedias que nos dejan enseñanzas''. Creo que está todo dicho, sin más explicaciones, porque cierto es que se puede evitar riesgos dramáticos con causales de pérdidas humanas, (heridas y muertes). No resalto ningún párrafo, debido que toda la extensión de su contenido encierra una verdad con un enfoque realista. Por otro lado, el editorial (25/7) es no sólo para leerlo sino para masticarlo y de una vez por todas asumir responsabilidades, que abarcan a todos, porque nadie puede creerse libre de culpas. Esto encierra un antes, en que todo marcha viento en popa, mientras nada sucede, y un después, cuando la tragedia estalla... ¡y sucede! Y como reguero de pólvora se extiende. El encabezamiento del editorial expresa: "La imprevisión es pariente de la imprudencia y cuando se junta con la burocracia puede desembocar en exceso de confianza, en relajamiento, cuando de organismos oficiales de control se trata''. En la última parte del editorial está volcado en ese párrafo que el lector asimila y transcribo en frases sacadas de contexto. Dice: "El trágico episodio pone en evidencia la existencia de un vacío de responsabilidad por parte de los organismos, ya que ninguno se atribuye el control sobre las maquinarias''... "Abocarse a revisar este tipo de reglamentaciones, que tienen que ver con la preservación de la vida''... "Si hubo falencias en los controles, algún organismo del Estado tiene que hacerse responsable''. Esto es verdad. No hay que esperar a que ocurran desgracias para descubrir fallas en las normas y en su aplicación. Por esta explosión ocurrida el lunes pasado no se puede jugar al gran bonete. Más allá de las reglamentaciones frías, hay que tener una visión humana de este drama terrible, por la gente que trabajaba allí y por el entorno vecinal de esta lavandería industrial.
Ana María Ferrari
Santiago del Estero 1.517
S.M. de Tucumán
ODISEA
Como adquirente del plan de vivienda elaborado por la Mutual 12 de Junio del Personal de Obreros y Empleados del Transporte Automotor de Pasajeros, con sede en Laprida 366, me siento estafado en mi buena fe, al haber confiado que alguna vez podría tener mi casa propia. He abonado $ 9.000 desde el año 84, y al día de la fecha sólo se me ha contestado con evasivas, al punto tal que sólo me queda expresarme a través de este medio para que el organismo de Personas Jurídicas tome cartas en el asunto. Se han construido varios barrios y en ninguno he sido incluido, a pesar de ser el socio N° 115 original, y haber transcurrido 25 años desde el momento en que comencé mi odisea. He cumplido con todos los requisitos exigidos en ese entonces y tengo papeles para probarlo. Ya no sé a dónde más recurrir.
Juan Oscar Cuezzo
Juan José Paso 1.071
S.M. de Tucumán
VILLA URQUIZA
Soy vecina de Villa Urquiza. En los últimos meses comenzaron los "arreglos" y las "mejoras" para nuestro barrio. Las consecuencias de esto son caños rotos, calles inundadas, montañas de tierra y escombros. El barrio tiene un centro vecinal y el presidente del mismo se adjudica dichas "mejoras". Muchos vecinos fuimos a pedirle una solución y su respuesta fue que de qué nos quejábamos, si siempre vivimos en el medio de la basura, y que éramos todos unos sucios. Estos trabajos fueron realizados por una constructora, Vialidad y la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Nos comunicamos con ellos y nadie se hace cargo de los daños ocasionados.
Alejandra Sarmiento
Pasaje Figueroa Alcorta 1.735
S.M. de Tucumán
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.
Es válida la locución latina para definir -como pocas- el modo de operar, cada vez con más frecuencia, de las instituciones responsables de la seguridad, la salud y la vida de las personas. Hay sucesos desgraciados que se inscriben en lo que llamaríamos "los efectos colaterales" fruto de la actuación sin suficiente cuidado y previsión. Como en las guerras, en las que padecen principalmente los civiles no combatientes. En las "políticas de Estado" del menemismo con el desguace de la infraestructura ferroviaria en un país de una geografía extensa como la de Argentina, se llega a la conclusión - "post mortem"- de que la sobrecarga de tránsito en las rutas, como derivación del desmantelamiento del transporte ferroviario, viene generando accidentes viales fatales como nunca antes. Y si hablamos de "Cromagnon" -ese doloroso suceso emblemático de la imprevisión criminal - recién post mortem viene a saberse de la trama de improvisaciones, irregularidades y omisiones dolosas. En cada caso en el que sufrimos por las consecuencias de hechos que pudieron evitarse -desde la desnutrición infantil, como cachetada a las autoridades de la salud pública, el amparo social tardío y hasta los accidentes y actos criminales preanunciados por los victimarios en sus reconocidas conductas previas, se suele -post mortem- diagramar soluciones de apuro. Y se escuchan, recién, los reproches y las asignaciones de responsabilidades, post mortem. Es menester que la sociedad en su conjunto y el poder en su ejercicio por parte de las autoridades responsables se dispongan, en verdad y continuadamente, a la actuación "pre mortem", si verdaderamente se tiene el sentido de la responsabilidad y la impronta de la solidaridad en la toma de las decisiones y en la sanción de las normas. Y particularmente, en el cumplimento de la ley. Por los ciudadanos y por el poder gobernante, en todos sus estamentos. Para que la inveterada sospecha de que la mayoría de las inspecciones suscritas por los inspectores convive con la corrupción se convierta en un reconocimiento de tan importante tarea. Esa de hacer cumplir la ley, los reglamentos. A tiempo, no post mortem.
Carlos Duguech
carlosduguech@yahoo.com.ar
SOLUCION REPETIDA
En el mundo desarrollado, después de un año de tomar medidas, parece que se encuentran a mitad de camino de una posible solución. Recorrer la otra mitad puede demandar seis meses o dos años, pues dicen, los que conocen, que nadie sabe ni la profundidad ni el largo de la crisis. En el orden nacional se hizo poco y nada; da la sensación de que no tomamos conciencia de la profunda recesión en la que estamos; esto nos lleva a la baja de las ventas, la caída de los ingresos públicos, desaparece el superávit fiscal, disminuyen las remesas de coparticipación, se atrasan los pagos de provincias y municipios, agravado por la baja en la recaudación de los recursos. Si continúa la inmovilidad en cuanto a medidas reactivadoras en la economía, el horizonte es previsible: fuertes atrasos en los pagos, posterior cancelación de los mismos con creación de monedas provinciales y, por fin, otro empate a los tenedores de bonos, con mediana devaluación incluida. Creo que a esta solución ya la vimos.
Luis Mónaco
monacohnosrl@hotmail.com
LA VUELTA A CLASES
Volver a clase es, sin lugar a dudas, el tema del momento. Es estar de acuerdo o no. Llegaré a la escuela junto a otros docentes, padres y niños, para informarme a las apuradas cuál es el plan que proponen las autoridades, cómo se lo implementará, etcétera. Hubiera esperado que la primera jornada fuera sólo para maestros, a fin de acordar estrategias con el asesoramiento de agentes sanitarios o similares; inclusive para conocer el manual, y que en esta semana se alternase la concurrencia del alumnado a un 50% de asistencia por día, así concentraríamos menor cantidad de alumnos. Una medida de este tipo posibilitaría graduar el funcionamiento de las escuelas e ir evaluando el comportamiento de la pandemia. Además se atenderían las preocupaciones de todos los sectores. Personascapacitadas -estudiantes de medicina, enfermeras y agentes sanitarios- podrían dirigir los grupos centinela, por contar con conocimientos más específicos.
Cecilia Leonor Giménez
cuquigimenez@gmail.com
LA EXPLOSION
El Panorama Tucumano firmado por la periodista Nora Lía Jabif (24/7), tiene un título impactante y reflexivo: "Las tragedias que nos dejan enseñanzas''. Creo que está todo dicho, sin más explicaciones, porque cierto es que se puede evitar riesgos dramáticos con causales de pérdidas humanas, (heridas y muertes). No resalto ningún párrafo, debido que toda la extensión de su contenido encierra una verdad con un enfoque realista. Por otro lado, el editorial (25/7) es no sólo para leerlo sino para masticarlo y de una vez por todas asumir responsabilidades, que abarcan a todos, porque nadie puede creerse libre de culpas. Esto encierra un antes, en que todo marcha viento en popa, mientras nada sucede, y un después, cuando la tragedia estalla... ¡y sucede! Y como reguero de pólvora se extiende. El encabezamiento del editorial expresa: "La imprevisión es pariente de la imprudencia y cuando se junta con la burocracia puede desembocar en exceso de confianza, en relajamiento, cuando de organismos oficiales de control se trata''. En la última parte del editorial está volcado en ese párrafo que el lector asimila y transcribo en frases sacadas de contexto. Dice: "El trágico episodio pone en evidencia la existencia de un vacío de responsabilidad por parte de los organismos, ya que ninguno se atribuye el control sobre las maquinarias''... "Abocarse a revisar este tipo de reglamentaciones, que tienen que ver con la preservación de la vida''... "Si hubo falencias en los controles, algún organismo del Estado tiene que hacerse responsable''. Esto es verdad. No hay que esperar a que ocurran desgracias para descubrir fallas en las normas y en su aplicación. Por esta explosión ocurrida el lunes pasado no se puede jugar al gran bonete. Más allá de las reglamentaciones frías, hay que tener una visión humana de este drama terrible, por la gente que trabajaba allí y por el entorno vecinal de esta lavandería industrial.
Ana María Ferrari
Santiago del Estero 1.517
S.M. de Tucumán
ODISEA
Como adquirente del plan de vivienda elaborado por la Mutual 12 de Junio del Personal de Obreros y Empleados del Transporte Automotor de Pasajeros, con sede en Laprida 366, me siento estafado en mi buena fe, al haber confiado que alguna vez podría tener mi casa propia. He abonado $ 9.000 desde el año 84, y al día de la fecha sólo se me ha contestado con evasivas, al punto tal que sólo me queda expresarme a través de este medio para que el organismo de Personas Jurídicas tome cartas en el asunto. Se han construido varios barrios y en ninguno he sido incluido, a pesar de ser el socio N° 115 original, y haber transcurrido 25 años desde el momento en que comencé mi odisea. He cumplido con todos los requisitos exigidos en ese entonces y tengo papeles para probarlo. Ya no sé a dónde más recurrir.
Juan Oscar Cuezzo
Juan José Paso 1.071
S.M. de Tucumán
VILLA URQUIZA
Soy vecina de Villa Urquiza. En los últimos meses comenzaron los "arreglos" y las "mejoras" para nuestro barrio. Las consecuencias de esto son caños rotos, calles inundadas, montañas de tierra y escombros. El barrio tiene un centro vecinal y el presidente del mismo se adjudica dichas "mejoras". Muchos vecinos fuimos a pedirle una solución y su respuesta fue que de qué nos quejábamos, si siempre vivimos en el medio de la basura, y que éramos todos unos sucios. Estos trabajos fueron realizados por una constructora, Vialidad y la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Nos comunicamos con ellos y nadie se hace cargo de los daños ocasionados.
Alejandra Sarmiento
Pasaje Figueroa Alcorta 1.735
S.M. de Tucumán
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.







