Emmerich aterrorizó a Tokio con "2012"

El director alemán presentó un extracto de su nueva película, que presenta un escenario apocalíptico.

23 Julio 2009
TOKIO.- Casi había extinguido a la humanidad en "El día después de mañana". Y ahora, el cineasta Roland Emmerich vuelve con una película sobre catástrofes en "2012", de la que ayer pudieron verse unos extractos en Tokio.
El filme, que se estrena en noviembre, eclipsará a todos los anteriores sobre escenarios del fin del mundo. "Estoy fascinado por las profecías, las creencias de que el mundo desaparecerá", dijo el director de "Día de la Independencia" sobre el tema recurrente en su obra. "2012" aún no está terminada, pero unos 300 invitados y periodistas pudieron ver en la capital japonesa un pequeño fragmento de nueve minutos.
Se trata de un escenario catastrófico de dimensiones épicas. La película se basa en la profecía maya, cuyo calendario acaba el 21 de diciembre de 2012 y que ha inspirado toda una serie de profecías del fin del mundo. El público no se verá decepcionado si espera imágenes espectaculares: un escenario tras otro es devastado, toda la ciudad de Los Angeles queda destruida por un terremoto de 10,5 grados en la escala de Richter y el parque Yellowstone sepultado por una enorme explosión de lava. "El mayor desafío fueron los diferentes tipos de trucos", dijo Emmerich. La cantidad de efectos especiales es la mayor hasta ahora alcanzada, mucho más que los de otras de sus películas, como "Día de la Independencia". Pero aunque las imágenes del desastre son el principal atractivo de "2012", Emmerich y el coautor Harald Kloser ofrecen un drama con varios hilos narrativos. Están los políticos, que saben que se acerca el fin del mundo, y aquellos que no tienen ni idea. John Cusack encarna a Jackson Curtis, un padre divorciado que recibe una pista acerca de una posible salida para sobrevivir. Junto con su ex, encarnada por Amanda Peet, sus hijos y la pareja de su ex, Cusack se lanza a un viaje por todo el mundo para llegar hasta unos barcos salvadores que se están construyendo en el Himalaya. La película trata también de la "segunda oportunidad" que el padre tiene para volver a reunir a la familia, comentó el director. Más allá de si la profecía se cumplirá a no Emmerich cree importante que haya este tipo de historias. "El filme plantea preguntas acuciantes: ¿qué es lo importante en la vida? ¿si pudieras salvar algo, qué salvarías?", dijo. (DPA)

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