05 Marzo 2003 Seguir en 
Buenos Aires.- La quita de capital e intereses que aceptarán los tenedores de bonos de la deuda argentina será menor si se mantienen las variaciones positivas que registraron el Producto Bruto Interno (PBI) y la recaudación en los últimos meses. Los plazos de pago tampoco se estirarán tanto como lo habrían hecho si se hubiera encarado la renegociación en medio de la crisis del año pasado, opinaron ayer especialistas de Wall Street.
"Sin duda que si al país le va bien, la capacidad de repago va a aumentar, y van a ser menores las quitas que se acepten", dijo el analista Fernando Losada, del ABN Amro Bank de Nueva York.
"El razonamiento es correcto, pero para ver bien qué se ofrece hay que esperar que el Gobierno muestre su posición, y que se disipe la incertidumbre respecto de las elecciones", agregó Pablo Goldberg, de Merril Lynch.
Aunque en un principio se hablaba de quitas de capital de hasta el 60 o el 70%, según el caso, la suba sostenida de los números fiscales y el primer crecimiento interanual que registraría el PBI -según estimaciones oficiales- en el primer trimestre de 2003, podría hacer caer esa cifra.
La capacidad de repago, directamente vinculada a los ingresos de las arcas públicas, crece a medida que la inflación impulsa la recaudación, mientras los sueldos siguen congelados.A ello se debe el interés de los organismos financieros internacionales por el paquete fiscal que trata actualmente el Congreso, que garantizaría una suba mayor del superávit primario, variable que siguen de cerca en los mercados de capitales.
Lo que está claro es que el resultado de la negociación de la deuda será un mix de quitas de capital, menores tasas de interés y mayores plazos para los bonos. (DyN-Télam)
"Sin duda que si al país le va bien, la capacidad de repago va a aumentar, y van a ser menores las quitas que se acepten", dijo el analista Fernando Losada, del ABN Amro Bank de Nueva York.
"El razonamiento es correcto, pero para ver bien qué se ofrece hay que esperar que el Gobierno muestre su posición, y que se disipe la incertidumbre respecto de las elecciones", agregó Pablo Goldberg, de Merril Lynch.
Aunque en un principio se hablaba de quitas de capital de hasta el 60 o el 70%, según el caso, la suba sostenida de los números fiscales y el primer crecimiento interanual que registraría el PBI -según estimaciones oficiales- en el primer trimestre de 2003, podría hacer caer esa cifra.
La capacidad de repago, directamente vinculada a los ingresos de las arcas públicas, crece a medida que la inflación impulsa la recaudación, mientras los sueldos siguen congelados.A ello se debe el interés de los organismos financieros internacionales por el paquete fiscal que trata actualmente el Congreso, que garantizaría una suba mayor del superávit primario, variable que siguen de cerca en los mercados de capitales.
Lo que está claro es que el resultado de la negociación de la deuda será un mix de quitas de capital, menores tasas de interés y mayores plazos para los bonos. (DyN-Télam)







