05 Marzo 2003 Seguir en 
Los residentes en el Gran San Miguel de Tucumán se muestran más escépticos frente a la reactivación de la economía que los habitantes de otras grandes ciudades del país.
Mientras en Capital Federal, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario, Bahía Blanca y Neuquén, la tendencia de recuperación de expectativas se mantiene, en esta capital los índices están por debajo de cada uno de esos grandes aglomerados urbanos argentinos.
Según la encuesta que realiza mensualmente la Fundación Mercado (en este caso entre el 16 y el 28 de febrero), mientras el índice promedio de confianza del consumidor en el país fue del 16,2%, en el Gran San Miguel de Tucumán sólo llegó al 8,6%. También fue menor el índice de confianza del ahorrista en esta capital (11,8%) contra 16,9%, a nivel nacional. Otro tanto se registró en el índice de confianza de familias, con un registro del 9% en esta capital, frente al promedio del 16,3% en las demás ciudades.
No obstante, destacan los investigadores de la Fundación Mercado que si bien se puede considerar una buena noticia el crecimiento promedio de la confianza del 12,7% (enero) al 16,3% (febrero), las expectativas favorables siguen en estado crítico. Para llegar a esta conclusión, los analistas señalan que si bien es mucho mejor que el paupérrimo 2,8% alcanzado en febrero de 2002 (después de la devaluación), sigue lejos del 50% de épocas normales de la convertibilidad.
El dólar y los precios
Los encuestadores sostienen que uno de los factores principales para la recuperación que se nota en los últimos meses es la estabilización del dólar y de los precios (salvo casos puntuales en este último caso).
También en la tendencia de recuperación de expectativas, en términos generales, de consumidor, ahorrista y familias, el Gran San Miguel de Tucumán (con el 12,4%) quedó relegado frente a las otras grandes ciudades (23,9%).
Otro hecho que destacan los analistas es el bajísimo nivel de ahorro que se observa a nivel nacional en las familias (tan sólo el 3,2%). En 1999, los promedios anuales llegaban al 29,9%; a 18,7%, en 2000, y al 8,8% en 2001.
Consideran, por último, que el poco ahorro que se observa es mantenido artificialmente mediante la captación por elevadísimas tasas de interés.
PUNTO DE VISTA
Incide la inactividad del período interzafra
Por Víctor Jorge Elías
Economista - Director Instituto de Economía Aplicada, Fundación Banco Empresario
Un factor que debe tenerse presente en gran medida para analizar los bajos niveles de confianza percibidos en los tucumanos (habitantes del Gran San Miguel de Tucumán), durante febrero, es que, entre otros, el sector azucarero tiene parada su agenda en estos meses. Por lo tanto, no es un mes normal para realizar comparaciones apropiadas con otras grandes ciudades. De todas maneras, hay otros factores que pueden incidir negativamente en estos índices. Uno de ellos puede obedecer al problema de distribución del ingreso, ya que este no es uniforme entre los distintos sectores y cada vez se marcan más las diferencias.
Los ingresos pueden provenir de dos componentes básicos: los salarios o los beneficios. Así estaríamos en presencia de dos tipos de consumidores: los primeros serían aquellos cuya fuente principal de ingresos son los salarios y, en segundo lugar, un grupo mejor posicionado que percibe como fuente de ingresos beneficios sobre todos derivados de la actividad empresarial. Todo indica que en Tucumán el primer grupo es mayoritario. En la provincia el componente salarios es muy grande; a ello se suma el hecho de no haber tenido cambios significativos en los últimos meses.
Se recuperaron los salarios del sector privado, pero no los del resto de los trabajadores. Además, si bien la actividad industrial muestra una recuperación en el nivel de actividad, hay otros sectores donde la recuperación todavía no se materializó y que forman parte de la actividad económica de la provincia.
Mientras en Capital Federal, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario, Bahía Blanca y Neuquén, la tendencia de recuperación de expectativas se mantiene, en esta capital los índices están por debajo de cada uno de esos grandes aglomerados urbanos argentinos.
Según la encuesta que realiza mensualmente la Fundación Mercado (en este caso entre el 16 y el 28 de febrero), mientras el índice promedio de confianza del consumidor en el país fue del 16,2%, en el Gran San Miguel de Tucumán sólo llegó al 8,6%. También fue menor el índice de confianza del ahorrista en esta capital (11,8%) contra 16,9%, a nivel nacional. Otro tanto se registró en el índice de confianza de familias, con un registro del 9% en esta capital, frente al promedio del 16,3% en las demás ciudades.
No obstante, destacan los investigadores de la Fundación Mercado que si bien se puede considerar una buena noticia el crecimiento promedio de la confianza del 12,7% (enero) al 16,3% (febrero), las expectativas favorables siguen en estado crítico. Para llegar a esta conclusión, los analistas señalan que si bien es mucho mejor que el paupérrimo 2,8% alcanzado en febrero de 2002 (después de la devaluación), sigue lejos del 50% de épocas normales de la convertibilidad.
El dólar y los precios
Los encuestadores sostienen que uno de los factores principales para la recuperación que se nota en los últimos meses es la estabilización del dólar y de los precios (salvo casos puntuales en este último caso).
También en la tendencia de recuperación de expectativas, en términos generales, de consumidor, ahorrista y familias, el Gran San Miguel de Tucumán (con el 12,4%) quedó relegado frente a las otras grandes ciudades (23,9%).
Otro hecho que destacan los analistas es el bajísimo nivel de ahorro que se observa a nivel nacional en las familias (tan sólo el 3,2%). En 1999, los promedios anuales llegaban al 29,9%; a 18,7%, en 2000, y al 8,8% en 2001.
Consideran, por último, que el poco ahorro que se observa es mantenido artificialmente mediante la captación por elevadísimas tasas de interés.
PUNTO DE VISTA
Incide la inactividad del período interzafra
Por Víctor Jorge Elías
Economista - Director Instituto de Economía Aplicada, Fundación Banco Empresario
Un factor que debe tenerse presente en gran medida para analizar los bajos niveles de confianza percibidos en los tucumanos (habitantes del Gran San Miguel de Tucumán), durante febrero, es que, entre otros, el sector azucarero tiene parada su agenda en estos meses. Por lo tanto, no es un mes normal para realizar comparaciones apropiadas con otras grandes ciudades. De todas maneras, hay otros factores que pueden incidir negativamente en estos índices. Uno de ellos puede obedecer al problema de distribución del ingreso, ya que este no es uniforme entre los distintos sectores y cada vez se marcan más las diferencias.
Los ingresos pueden provenir de dos componentes básicos: los salarios o los beneficios. Así estaríamos en presencia de dos tipos de consumidores: los primeros serían aquellos cuya fuente principal de ingresos son los salarios y, en segundo lugar, un grupo mejor posicionado que percibe como fuente de ingresos beneficios sobre todos derivados de la actividad empresarial. Todo indica que en Tucumán el primer grupo es mayoritario. En la provincia el componente salarios es muy grande; a ello se suma el hecho de no haber tenido cambios significativos en los últimos meses.
Se recuperaron los salarios del sector privado, pero no los del resto de los trabajadores. Además, si bien la actividad industrial muestra una recuperación en el nivel de actividad, hay otros sectores donde la recuperación todavía no se materializó y que forman parte de la actividad económica de la provincia.







