04 Marzo 2003 Seguir en 
LONDRES.- Unos cuatro mil soldados de élite estadounidenses, británicos y australianos ya operan en Irak, donde se encargan de localizar agrupamientos de tropas enemigas y otros objetivos y de tomar posiciones de vigilancia en torno a pozos de petróleo, informa hoy la prensa británica.
De estos varios miles de efectivos, comandados desde Qatar y desde bases en Jordania, Kuwait y Turquía, unos 350 son británicos, 240 pertenecientes a dos escuadrones de fuerzas especiales del Special Air Service (SAS) y más de cien que integran tropas de apoyo, según informa el diario Daily Telegraph.
El despliegue de esas tropas indica que la guerra ya comenzó, pese a que Estados Unidos y Gran Bretaña todavía no logran convencer al Consejo de Seguridad de la ONU de que apruebe el uso de la fuerza militar contra Irak, estima el periódico.Las fuerzas especiales "entran y salen como quieren de territorio iraquí", agrega el diario.
Su misión es vigilar pozos de petróleo al oeste de Bagdad y al norte del país que podrían ser incendiados por los iraquíes en caso de ataque de Estados Unidos y Gran Bretaña, tal como sucedió durante la guerra del Golfo, en 1991, continúa el Telegraph.
La prioridad de las SAS es localizar las posiciones de tropas iraquíes y de confirmar en el terreno que los blancos, señalados por fotos de satélites, no son falsos objetivos, agrega la nota.
Por su parte, otro diario británico, The Independent, recoge la opinión de expertos que también estiman que la guerra ya comenzó, pero a escondidas.
Ambos diarios coinciden en que la intensificación de los bombardeos anglo-estadounidenses desde la zonas de espacio aéreo prohibidas a los aviones iraquíes constituyen "un deslizamiento hacia la guerra". (Télam-SNI)
De estos varios miles de efectivos, comandados desde Qatar y desde bases en Jordania, Kuwait y Turquía, unos 350 son británicos, 240 pertenecientes a dos escuadrones de fuerzas especiales del Special Air Service (SAS) y más de cien que integran tropas de apoyo, según informa el diario Daily Telegraph.
El despliegue de esas tropas indica que la guerra ya comenzó, pese a que Estados Unidos y Gran Bretaña todavía no logran convencer al Consejo de Seguridad de la ONU de que apruebe el uso de la fuerza militar contra Irak, estima el periódico.Las fuerzas especiales "entran y salen como quieren de territorio iraquí", agrega el diario.
Su misión es vigilar pozos de petróleo al oeste de Bagdad y al norte del país que podrían ser incendiados por los iraquíes en caso de ataque de Estados Unidos y Gran Bretaña, tal como sucedió durante la guerra del Golfo, en 1991, continúa el Telegraph.
La prioridad de las SAS es localizar las posiciones de tropas iraquíes y de confirmar en el terreno que los blancos, señalados por fotos de satélites, no son falsos objetivos, agrega la nota.
Por su parte, otro diario británico, The Independent, recoge la opinión de expertos que también estiman que la guerra ya comenzó, pero a escondidas.
Ambos diarios coinciden en que la intensificación de los bombardeos anglo-estadounidenses desde la zonas de espacio aéreo prohibidas a los aviones iraquíes constituyen "un deslizamiento hacia la guerra". (Télam-SNI)







