Faltan 80 mm de lluvias para que termine la seca

Los campos requieren de un gran volumen de agua para que estabilicen sus niveles de humedad. La situación será muy grave si no cambian las condiciones climáticas.

04 Marzo 2003
La escasez de lluvias continúa afectando los cultivos de la provincia, especialmente a la soja y al maíz. La situación es dramática en algunas zonas, dado que durante febrero llovió sólo un 50% de lo esperado para ese mes. Esto derivó en que los suelos presenten un marcado déficit de humedad.
El jefe de la sección Agrometeorología de la Estación Experimental, César Lamelas, informó a LA GACETA que en los últimos tres días las lluvias fueron muy variables en cuanto a cantidad y distribución. En cualquier caso, las precipitaciones no fueron suficientes para que se logre un equilibrio general de los niveles de humedad de los campos en las zonas productivas.
Según Lamelas, sería necesario que llueva entre 80 y 100 mm en las distintas regiones para que los suelos reciban el aporte de agua que requieren para estabilizar la situación. "La solución dependerá de cómo se haga ese aporte. Si se produce una sola lluvia muy intensa, de 100 mm por ejemplo, de ese volumen poco se incorporará al suelo", remarcó. Explicó que se necesitan precipitaciones que no sean muy intensas sino prolongadas durante varios días, que posibiliten la infiltración del agua en los suelos.

Salvar costos
En las áreas sojeras de la provincia ya se calculan pérdidas de rendimientos del 50%. En campos de grandes escalas, bien tratados, donde se esperaban rindes de 3.500 kilos de soja por hectárea, estiman que obtendrían 2.000 kilos en el mejor de los casos. Incluso hay muchos productores que ya se resignan a salvar aunque sea sus costos y otros directamente perdieron sus cultivos.
Lamelas consideró que la evolución de los cultivos en la provincia dependerá de que se produzcan lluvias de inmediato. "El estado de los cultivos será muy grave si no llueve en los próximos 3 o 4 días", evaluó. El Laboratorio Climatológico Sudamericano pronosticó que las probabilidades de lluvias en esta región son altas hasta el 11 del corriente.

Se perdieron 200.000 toneladas de soja
Al principio de la campaña se esperaban obtener unas 600.000 toneladas del grano
"A los sojeros tradicionales no se les cambió el gesto, porque están acostumbrados y preparados para soportar las pérdidas que pudieran surgir. Los que están de cama son los nuevos inversores del sector, los jóvenes, que confiaron en obtener buenas ganancias con el cultivo". Así se refirió ante LA GACETA un referente de la actividad granaria de la provincia sobre el estado de ánimo de los productores.
Los agricultores esperan que llueva entre hoy y mañana, aunque muchos ya perdieron las esperanzas de salvar sus producciones. Hay lotes que se dañaron totalmente en las zonas marginales del este tucumano, en el noreste de Burruyacu y en el sudeste de Salta. Sólo por este aspecto, la pérdida en el sector ronda el 40%. "Hasta el momento, sumando los campos que se perdieron más la baja en los rindes de los cultivos que siguen en pie, se podría decir que el sector sojero resignó 200.000 toneladas de producción", estimó una fuente habitualmente bien informada. El volumen es significativo si se tiene en cuenta que el sector esperaba obtener una cosecha de unas 600.000 toneladas de soja, similar a la de la campaña anterior.
"El mínimo que se perdió por hectárea ronda los 500 kilos. Pero también hubo campos donde las pérdidas son mucho mayores, especialmente en las zonas marginales, de alto riesgo", señaló un especialista.

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