04 Marzo 2003 Seguir en 
Gaza.- Al menos diez palestinos murieron y más de 40 resultaron heridos en enfrentamientos, cuando tropas israelíes ingresaron ayer en un campo de refugiados, en el centro de la Franja de Gaza. Entre los muertos figuran un joven y una mujer embarazada de siete meses. La organización radical Hamas lanzó horas después misiles Kassam contra la ciudad israelí de Sderot, al noreste de la Franja de Gaza, aunque en el ataque no hubo víctimas.
El domingo, el Ejército israelí ingresó en el campo de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, en una operación que dejó tres muertos, entre ellos un niño de nueve años, y más de 40 heridos. Esta vez, con el apoyo de más de 20 tanques, vehículos blindados y excavadoras, los soldados irrumpieron en Al Bureij, donde también destruyeron 15 viviendas. Los tanques y helicópteros Apache dispararon Inttmorteros y balas contra la zona habitada, y hubo un intenso tiroteo entre palestinos y soldados. Las ambulancias no pudieron llegar al escenario del combate debido al intenso intercambio de disparos. Los soldados rodearon cinco casas, forzaron a sus habitantes a salir de ellas, colocaron explosivos dentro de las viviendas y los hicieron estallar. En la operación fueron detenidos cinco miembros de Hamas y otro palestino buscado por Israel. Entre estos figuran el jeque Mohammed Taha -uno de los fundadores y altos miembros de Hamas- y sus hijos. Su casa fue destruida y la zona quedó a oscuras, ya que el Ejército cortó el suministro de electricidad.
El "mapa de ruta"
Pese a los incidentes, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, discutió ayer los planes de nombrar a un primer ministro. En Ramallah se reunió con el enviado de la ONU, Terje Roed Larsen; de la Unión Europea, Miguel Angel Moratinos, y de Rusia, Andrei Vidovin. Esta semana, el Consejo Central de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) elegirá un premier palestino, una de las principales demandas del plan de paz internacional conocido como "mapa de ruta". Israel ha advertido que continuará sus operaciones con el objetivo de desbaratar ataques armados y atentados suicidas. (Reuter)
El domingo, el Ejército israelí ingresó en el campo de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, en una operación que dejó tres muertos, entre ellos un niño de nueve años, y más de 40 heridos. Esta vez, con el apoyo de más de 20 tanques, vehículos blindados y excavadoras, los soldados irrumpieron en Al Bureij, donde también destruyeron 15 viviendas. Los tanques y helicópteros Apache dispararon Inttmorteros y balas contra la zona habitada, y hubo un intenso tiroteo entre palestinos y soldados. Las ambulancias no pudieron llegar al escenario del combate debido al intenso intercambio de disparos. Los soldados rodearon cinco casas, forzaron a sus habitantes a salir de ellas, colocaron explosivos dentro de las viviendas y los hicieron estallar. En la operación fueron detenidos cinco miembros de Hamas y otro palestino buscado por Israel. Entre estos figuran el jeque Mohammed Taha -uno de los fundadores y altos miembros de Hamas- y sus hijos. Su casa fue destruida y la zona quedó a oscuras, ya que el Ejército cortó el suministro de electricidad.
El "mapa de ruta"
Pese a los incidentes, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, discutió ayer los planes de nombrar a un primer ministro. En Ramallah se reunió con el enviado de la ONU, Terje Roed Larsen; de la Unión Europea, Miguel Angel Moratinos, y de Rusia, Andrei Vidovin. Esta semana, el Consejo Central de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) elegirá un premier palestino, una de las principales demandas del plan de paz internacional conocido como "mapa de ruta". Israel ha advertido que continuará sus operaciones con el objetivo de desbaratar ataques armados y atentados suicidas. (Reuter)







