03 Marzo 2003 Seguir en 
CONCEPCION.- La crisis empuja a un permanente crecimiento de la economía informal en el interior tucumano. Ahora son las producciones rurales las que revelan un claro avance en el mercado de las ciudades.
Los huevos caseros, la leche no pasteurizada, el queso artesanal, los pollos y la miel del campo son algunos de los productos que más ingresan a través de vendedores ambulantes o los propios productores. Algunos estiman que esos alimentos ya llegan a acaparar un 10% del total de las ventas que registran ciudades como Concepción, Aguilares, Alberdi y La Cocha. Los campesinos son los principales beneficiados, pues vender tres docenas de huevos por día, representa un ingreso de $ 10,50. En un mes la cifra se eleva a más de $ 300. El precio de la docena de huevos caseros es de $ 3,50. Aunque el de granja cuesta $ 3, la gente prefiere los de campo al considerarlos de mejor calidad. La leche no pasteurizada se cotiza a $ 1 el litro, mientras que la industrializada a $ 1.60.
El queso casero o artesanal también conquista adeptos por su bajo costo y también por su sabor. Los dos kilos cuestan $ 8, mientras que los de fábrica se cotizan a $ 6 el kilo. En el caso de los pollos caseros los costos rondan entre los $ 4,50 y $ 5 el kilo. Es más caro que el de granja ($ 4 el kilo). Las personas enfermas o convalecientes los demandan por recomendación médica.
"En nuestro caso, la elaboración y venta de queso de vaca nos permite sobrevivir y a veces comprarnos algunas cosas para el hogar. Soy casado, tengo tres hijos y si no hiciera esto, tendría que abandonar mi casa para salir a buscar trabajo en otros lugares", confesó Roberto Rodríguez, de Niogasta. "Ahora la gente opta por los productos de campo porque son más sanos y cuestan menos", opinó.
"Compro la leche no pasteurizada porque es más barata, aunque nos advierten que nos exponemos a riesgos. Pero hay procedimientos de pasteurización casera al que debemos apelar en estos tiempos de crisis. No estaría obligada a optar por esos productos si las cosas estuvieran mejor. Todos nos adaptamos a nuestros ingresos", admitió Gabriela Gómez, del barrio Sarmiento.
La informalidad
"La economía informal crece de la mano de esta crisis. Es un fenómeno que nos preocupa, ya que afecta la actividad comercial formal, la que paga impuestos y sufre la caída de las ventas. Por eso estamos en procura de impulsar un proyecto que atienda este problema", informó el secretario del Centro de Defensa Comercial del Sur (CDCS), Humberto Roldán.
"Lo que nos proponemos es organizar la economía informal. Primero se debe relevar a todos quienes trabajan en sus casas o en las calles y otros que tienen microemprendimientos productivos. La cuestión es que a todos ellos se les brinde la posibilidad de entrar a competir mejorando lo que hacen. No apuntamos a combatirlos, sino a ayudarlos a crecer en un marco de sana competencia", explicó. (C)
Los huevos caseros, la leche no pasteurizada, el queso artesanal, los pollos y la miel del campo son algunos de los productos que más ingresan a través de vendedores ambulantes o los propios productores. Algunos estiman que esos alimentos ya llegan a acaparar un 10% del total de las ventas que registran ciudades como Concepción, Aguilares, Alberdi y La Cocha. Los campesinos son los principales beneficiados, pues vender tres docenas de huevos por día, representa un ingreso de $ 10,50. En un mes la cifra se eleva a más de $ 300. El precio de la docena de huevos caseros es de $ 3,50. Aunque el de granja cuesta $ 3, la gente prefiere los de campo al considerarlos de mejor calidad. La leche no pasteurizada se cotiza a $ 1 el litro, mientras que la industrializada a $ 1.60.
El queso casero o artesanal también conquista adeptos por su bajo costo y también por su sabor. Los dos kilos cuestan $ 8, mientras que los de fábrica se cotizan a $ 6 el kilo. En el caso de los pollos caseros los costos rondan entre los $ 4,50 y $ 5 el kilo. Es más caro que el de granja ($ 4 el kilo). Las personas enfermas o convalecientes los demandan por recomendación médica.
"En nuestro caso, la elaboración y venta de queso de vaca nos permite sobrevivir y a veces comprarnos algunas cosas para el hogar. Soy casado, tengo tres hijos y si no hiciera esto, tendría que abandonar mi casa para salir a buscar trabajo en otros lugares", confesó Roberto Rodríguez, de Niogasta. "Ahora la gente opta por los productos de campo porque son más sanos y cuestan menos", opinó.
"Compro la leche no pasteurizada porque es más barata, aunque nos advierten que nos exponemos a riesgos. Pero hay procedimientos de pasteurización casera al que debemos apelar en estos tiempos de crisis. No estaría obligada a optar por esos productos si las cosas estuvieran mejor. Todos nos adaptamos a nuestros ingresos", admitió Gabriela Gómez, del barrio Sarmiento.
La informalidad
"La economía informal crece de la mano de esta crisis. Es un fenómeno que nos preocupa, ya que afecta la actividad comercial formal, la que paga impuestos y sufre la caída de las ventas. Por eso estamos en procura de impulsar un proyecto que atienda este problema", informó el secretario del Centro de Defensa Comercial del Sur (CDCS), Humberto Roldán.
"Lo que nos proponemos es organizar la economía informal. Primero se debe relevar a todos quienes trabajan en sus casas o en las calles y otros que tienen microemprendimientos productivos. La cuestión es que a todos ellos se les brinde la posibilidad de entrar a competir mejorando lo que hacen. No apuntamos a combatirlos, sino a ayudarlos a crecer en un marco de sana competencia", explicó. (C)







