El Cristo y la rotonda de Yerba Buena

04 Julio 2009
En algunos teclados de computadora, la combinación de las teclas "comando" más la "z", significa deshacer lo hecho. El 20 de julio de 1998 el Cristo, realizado por el escultor Santiago Chiérico, fue llevado de la platabanda de acceso a Yerba Buena a la rotonda que se construyó ese año. La obra de arte había sido inaugurada en febrero de 1941, durante la gestión del gobernador Miguel Critto. En ese entonces, la Ciudad Jardín no era aún una municipalidad, y el intendente de San Miguel de Tucumán era José Lozano Muñoz.
La construcción de la rotonda fue encarada por el segundo gobierno de Antonio Bussi (1995-1999). La obra realizada por la constructora Ingeco SA tenía un presupuesto de $ 320.000. Según la memoria descriptiva se pretendía "agilizar la circulación en ese importante nudo de tránsito, dotando al sector de una obra acorde con los requerimientos del tránsito actual". El complejo semaforizado fue reemplazado por una rotonda de 26 metros de diámetro.
Sin embargo, no había demasiado consenso entre los funcionarios y los usuarios de que se lograría el objetivo. El entonces director de Tránsito de la Municipalidad puso en duda la utilidad del emprendimiento. "Ese lugar es muy conflictivo y estoy convencido de que una rotonda no solucionará nada... Son muy pocos los tucumanos que saben cómo se debe circular en una rotonda" y agregaba: "las autoridades de la Dirección Provincial de Vialidad hicieron una experiencia similar en la intersección de avenida Perón y Camino del Perú. Pienso que estudiaron bien los resultados de esa prueba porque no hay que olvidarse de que el tránsito por ese lugar es mucho menor". Por su parte, los funcionarios de Yerba Buena habían admitido que no poseían demasiada información sobre el proyecto. Una buena parte de vecinos se oponía a este proyecto. Finalmente, la rotonda, con el Cristo de Chiérico en el centro, se inauguró en octubre de 1998.
Once años después, la obra de arte fue devuelta a su emplazamiento original, mientras que la rotonda tiene los días contados. Según el intendente de Yerba Buena, el traslado del Cristo forma parte de una planificación que dará soluciones a un tránsito cada vez más caótico y acotó que los dos semáforos que quedarán inutilizados cuando se desarme el derivador de tránsito, se instalarán en la avenida Presidente Perón, donde se registran muchos accidentes por los excesos de velocidad.
Actualmente el parque automotor de la Ciudad Jardín es de 35.000 vehículos; su población es de 90.000 habitantes y se estima que en los próximos años, tendrá 60.000 habitantes más. La estadística señala que 4.000 rodados circulan por hora en la rotonda en promedio y en las horas pico, pasan hasta 15.000, mientras que son 45.000 vehículos ingresan y egresan de Yerba Buena los fines de semana.
Lo cierto es que hasta ahora ha prevalecido la inestabilidad emocional de los gobernantes a la hora de dar soluciones en el tránsito. Primero se pusieron los lomos de burro en la avenida Aconquija, luego se los sacó; instalaron semáforos, pero funcionaron pocos días porque generaron un mayor embotellamiento. Se construye una rotonda y se traslada el Cristo para mejorar la circulación... Ahora, con la prédica de que no es necesario este derivador de tránsito, se retrocede once años. Este comportamiento esquizofrénico pone en evidencia que no existe un plan urbanístico integral que se mantenga en el tiempo. Cuando no se sabe muy bien qué hacer, se improvisan cambios, cuando estos deberían surgir de estudios exhaustivos y consensuados por especialistas, funcionarios y vecinos. Los tucumanos parecemos ser especialistas en el "comando z", deshacemos lo hecho sin rodeos y sin ponernos colorados.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios