Las facturas que dejaron las elecciones
En el Gobierno examinan los números del domingo. Preocupa cómo se reasignará el Presupuesto 2009. Por Marcelo Aguaysol - Redacción LA GACETA.
En el Gobierno creen que ha llegado la hora de pasar facturas. Los asesores de campaña y el propio gobernador José Alperovich saben que hubo gente "del palo" que, el domingo de las elecciones, trabajó a menos y que, por esa razón, el oficialismo obtuvo menos votos de lo esperado. Párrafo aparte, pero no menos importante, fue la desazon de Alperovich porque el oráculo le falló. Los sondeos previos a cada elección esta vez no fueron certeros y el margen de error estadístico estuvo más allá del 2% (+ o -) teórico.
La cara que el gobernador exhibió el domingo, ante las cámaras de los diarios y de la televisión, reflejó que no todo salió como se esperaba. Alperovich sonrió ayer en el Salón Blanco de la Casa Rosada, pero su preocupación sigue inalterable. Juan Manzur pasó ocupar un lugar en el vapuleado gabinete de Cristina Fernández de Kirchner, con un presupuesto hasta cuatro veces superior al que Alperovich puede manejar en Tucumán.
Las cosas del destino: Manzur, uno de los hombres en el que el actual gobernador pensó para sucederlo, tendrá vuelo propio en el plano político, con las ventajas y desventajas que ello implica. Si al ahora ministro de Salud Pública de la Nación le va bien en su gestión, quiera o no, se pondrá en la vidriera de 2011 como un potencial postulante a la gobernación. Si Manzur no logra apagar la brasa ardiente de la Influenza, es posible que las consecuencias la tenga que pagar el propio Alperovich. Simples especulaciones.
El vicegobernador, en uso de licencia, arrancará su nuevo desafío con una partida presupuestaria que superará los $ 1.000 millones, con los cuales intentará mitigar los efectos de la gripe A en el país. Las provincias podrían recibir la mitad de esos fondos para adquirir insumos o para tareas de prevención y de promoción. Si ese dinero se distribuye como los fondos de coparticipación, Tucumán puede aspirar a recibir unos $ 25 millones.
¿Qué sucedería con el Presupuesto de la provincia en caso de propagarse más la gripe porcina en Tucumán? Más allá de las partidas asignadas a la cuestión sanitaria y al refuerzo financiero que llegará desde el Ministerio de Salud de la Nación, el Poder Ejecutivo tendrá que apelar a otros recursos: el colchón financiero que acumuló en los años de vacas gordas. La salud será verdaderamente una cuestión de Estado y las indisciplinas fiscales pasarán a un segundo plano, acá y en cualquier otro distrito del país afectado por la gripe A. Es posible que se resienta el plan de obras públicas y que la Nación decida suspender el envío de partidas discrecionales a los distritos del interior. El reparto de las retenciones aplicadas a las exportaciones a la soja sigue siendo simbólico. Con suerte, Tucumán recibirá hasta fines de años unos $ 100 millones, un tercio de lo previsto inicialmente por el Gobierno nacional.
En buen romance, esto significará vivir con lo propio, como debió haber sido siempre y no con tanta dependencia frente a la Nación. En este contexto de ajuste, dentro de una semana no habrá una fiesta popular para conmemorar el Día de la Independencia. Tucumán seguirá siendo la capital de la República, con una Presidenta que puede llegar a hacer un paso simbólico por la Sala de la Jura de la Casa Histórica y un acto protocolar en el Teatro San Martín o en el Salón Blanco del Palacio de Gobierno.
Ordenando la tropa
El Gobierno no está para celebraciones. Más bien está empeñado en analizar cuál fue el error que llevó al oficialismo a no conseguir todas las bancas de diputados en juego. "Vamos a revisar planilla por planilla para saber quiénes han trabajado denodadamente para ganar las elecciones y quiénes decidieron quedarse quietos", comentó uno de los estrategas de la campaña oficialista. La caza de brujas empezará hoy mismo, cuando los alperovichistas arriben desde la Capital Federal.
Algo parecido está sucediendo a nivel nacional. En su carácter de presidente del Partido Justicialista, el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, inició una ronda de diálogo con sus pares de otras provincias con el fin de establecer cuál será la estrategia oficial de aquí hasta 2011. Cuentan que ayer, encontrándose en Buenos Aires, Alperovich recibió una llamada en la que le adelantaban de que no se iba a concretar ese encuentro. La Presidenta necesita preservar lo poco de imagen política que le queda -tras la derrota del domingo- y una convocatoria individual a gobernadores puede contribuir a debilitarla aún más. De todas maneras, hay mandatarios que están promoviendo un encuentro para este fin de semana. Les preocupa acordar posturas consensuadas si es que se decide reabrir el debate por los fondos de coparticipación federal de impuestos. Después de las elecciones, muchos perdieron votos y ahora no están dispuestos a ceder fondos.
Con los indicadores del día después quedó demostrado que hay vida para la economía postelectoral. Sin embargo, muchos proyectos políticos quedaron con respirador artificial, a la espera de que la fiebre electoral se disipe.







