ROMA.- El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, negó haber pagado alguna vez a una mujer por sexo y salió así al cruce de las versiones que involucran a jovencitas y prostitutas en fiestas realizadas en sus mansiones de Roma y de Cerdeña.
"Nunca he pagado a una mujer", aseguró "Il Cavalieri" en una entrevista que publicará mañana el semanario "Chi", propiedad de editorial Mondadori (parte de su propio imperio mediático), y que hoy adelantan los principales diarios italianos, como "La Repubblica".
"Nunca he entendido qué satisfacción puede haber si no hay el placer de la conquista", agregó el premier italiano, quien consideró que todo se trata de una operación en su contra. En la entrevista, Berlusconi intenta despegarse del escándalo provocado tras la publicación de una serie de fotos que muestran a jovencitas haciendo topless en su residencia de Cerdeña, y de la supuesta relación con una joven de 18 años.
Buena fe
La polémica se incrementó después, cuando varias jovencitas conocidas como "escort" (acompañantes) salieron en diferentes medios de prensa declarando que en las mansiones del primer ministro eran frecuentes las fiestas con modelos y prostitutas, y que les pagaban por asistir.
Sobre este punto, "Il Cavalieri" afirmó que si alguna vez hubiera sospechado que en sus fiestas había prostitutas de lujos, él se hubiera mantenido al margen. "Ninguno de mis invitados ha sido nunca sometido a ningún registro personal. Si después alguno abusa de mi cortesía y de mi buena fe y viola mi privacidad, éste es un comportamiento que le descalifica a él, no a mí", sostuvo.
La oposición y la Iglesia Católica italiana demandaron que aclare los hechos, después de que una investigación sobre corrupción en Bari, sur de Italia, revelara a una acompañante que dijo que pasó la noche con el primer ministro, y que tenía grabaciones para demostrarlo.
Berlusconi aseguró que detrás de ese informe "hay alguien que ha dado órdenes muy precisas y ha pagado muy bien a la señora", en referencia a Patrizia D?Addario, que fue la primera mujer que denunció el caso ante la Justicia. Además de ella, los jueces están escuchando los testimonios de otras mujeres. (Télam)