Los misiles de Irak profundizan la brecha entre Bush y los pacifistas

La decisión de Bagdad de destruir cohetes prohibidos es un gran avance, según Blix. Washington insiste en que se trata de un nuevo engaño.

REFUERZOS. Miles de soldados de la División han comenzado su viaje hacia el Golfo, desde Kentucky.
REFUERZOS. Miles de soldados de la División han comenzado su viaje hacia el Golfo, desde Kentucky.
01 Marzo 2003
NUEVA YORK.- Francia, Alemania, Rusia, y el secretario general de la ONU, Kofi Annan, se unieron en las manifestaciones de optimismo por la decisión iraquí de destruir a partir de hoy, cuando expira el plazo, sus misiles Al Samud 2. Mientras, el presidente de EE.UU., George W. Bush, afirmó que se trata de un engaño y continuó enviando tropas a la zona del Golfo Pérsico, donde ya se han concentrado 225.000 soldados.
"La decisión de Irak de destruir sus misiles Al Samud 2 -que no representan un peligro para Israel aunque pueden alcanzar Kuwait- es un elemento muy importante dentro de un desarme total", dijo ayer el jefe de Inspectores de la ONU, Hans Blix, al llegar a la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York. Blix presentará hoy un informe sobre la marcha del desarme, en el que consigna que Bagdad no ha cooperado como debía. Empero, precisa que aunque la colaboración con los inspectores del desarme fuese total, se necesitarían muchos meses para completar la misión encomendada por resolución 1.441 del Consejo de Seguridad.

La pregunta
Francia consideró que la decisión de Irak de destruir sus misiles, cuyo alcance es superior en sólo 40 kilómetros a los 150 kilómetros permitidos por la ONU, muestra que las inspecciones funcionan y que no hay razones para renunciar a desarmar a Irak de forma pacífica. "¿Por qué el Consejo de Seguridad decidiría poner fin a las inspecciones cuando están dando resultados, y elegiría en cambio el camino de la guerra?", se preguntó un vocero diplomático de París, en una línea de reflexión coincidente con la de Bonn, Moscú y Annan.

La amenaza
Por su parte, el primer ministro británico, Tony Blair, ferviente defensor de un ataque a Irak junto con el jefe del gobierno español, José María Aznar, advirtió que la comunidad internacional debe enfrentarse a las amenazas que plantean las armas de destrucción masiva iraquíes y el terrorismo internacional, si no quiere verse inmerso en una pesadilla real.
Mientras, el Pentágono aconsejó a los principales diarios y agencias de noticias que alejen a sus periodistas de Bagdad porque los riesgos de vida serán mayores respecto de la Guerra del Golfo, en 1991, cuando la capital iraquí fue tocada marginalmente por el conflicto. "Bagdad será, decididamente, uno de los peores lugares donde encontrarse en ese momento", dijo un vocero. (TELAM)

Denuncian posibles votos de abstención

SANTIAGO.- Chile, miembro temporario del Consejo de Seguridad de la ONU, advirtió que algunos de los países con derecho a veto dentro del organismo se abstendrán en la votación sobre la propuesta estadounidense que allanaría el camino para un ataque a Irak. El presidente chileno, Ricardo Lagos, reiteró la posición conjunta que asumió con México para presionar los miembros permanentes del consejo de quince naciones a definir una posición clara y no delegar esa responsabilidad en los países que tienen calidad de rotativos.
Chile y México, los únicos miembros latinoamericanos en el Consejo de Seguridad, mantienen estrechos vínculos comerciales con Estados Unidos, pero insisten en una salida pacífica a la crisis. Sin embargo, no han dicho abiertamente que, en la sesión del próximo 7, votarán en contra de la resolución estadounidense, que cuenta con el apoyo de Gran Bretaña y España, en la sesión del 7. Para ser aprobada, la resolución requiere de nueve de los quince votos a favor sin el veto al que tienen derecho Francia, Rusia, China, además de EE.UU. y Gran Bretaña, por ser miembros permanentes del Consejo. "En caso de que estos no logren un consenso, Chile votará por lo que mejor le parezca", dijo Lagos. (Reuter)

Tamaño texto
Comentarios