Es imprescindible buscar un nuevo equilibrio de sociedad

La campaña electoral es una oportunidad para definir el rumbo del país.

02 Marzo 2003
Keynes decía que en un automóvil con tres pasajeros, interesados cada uno en su propia disciplina: la economía, la política y la ética, no es el economista el que debe ir al volante. Con esta frase, el economista más influyente del siglo XX aconsejaba desconfiar de las recetas económicas que pretenden imponerse sin ninguna referencia explícita a la dimensión ética y política de los grandes problemas sociales que las economías modernas deben enfrentar.
No se trata de desconocer la enorme utilidad que el mecanismo económico de mercado brinda para conseguir la asignación eficiente de recursos, a través de intercambios voluntarios entre productores y consumidores que tienen poder de compra, mucho menos en un país como la Argentina donde mucho se ganaría colectivamente con un buen funcionamiento de mercados verdaderamente competitivos.
Pero en estos tiempos de campaña electoral donde se supone que los ciudadanos estamos obligados a pensar y definir las líneas básicas del rumbo que queremos tomar como sociedad cohesionada, de lo que realmente se trata es de reconocer y subrayar la necesidad de reintegrar en la vida socioeconómica activa a la población sin "demanda solvente". Su significación ha crecido en nuestro país hasta llegar a niveles que ni el más pesimista de los analistas se animó a predecir.
Para que esta gente excluida de la vida económica formal pueda satisfacer las necesidades fundamentales de su vida personal, familiar y social, el mecanismo de mercado no ofrece ninguna solución inmediata.
Si reconocemos que nuestra prioridad como sociedad no puede ser otra que la movilización de todos los recursos con que contamos, incluidos los científicos y técnicos, en aras de asegurar la satisfacción de las necesidades elementales de todos los argentinos. Tampoco no podemos prescindir de una discusión de fondo acerca de los sacrificios que se necesita de parte de las categorías sociales económicamente más favorecidas.

Incluir a todos
Necesitamos tomar conciencia de que, más allá de las mejoras que nuestras fuerzas policiales requieren, lo que necesitamos es buscar un nuevo equilibrio de nuestra sociedad, donde todos se sientan incluidos.
Y esto sólo puede conseguirse a través del cuestionamiento ético a los que sólo buscan acomodarse en una situación de escandalosa desigualdad, además del coraje político de candidatos capaces de proponer a la sociedad un proyecto pensado para el bien común, aquel que incluye a todos los argentinos.

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