28 Febrero 2003 Seguir en 
MADRID.- El presidente del gobierno español, José María Aznar, y el primer ministro británico, Tony Blair, enfatizaron hoy en Madrid la necesidad de ejercer una mayor presión sobre el régimen iraquí y se mostraron escépticos respecto al anuncio de Bagdad de que destruirá su arsenal de misiles Al Samud 2.
"No es momento de juegos", advirtió Blair. El presidente de Irak,Saddam Hussein, "jamás se desarma de forma voluntaria", señaló. "Haciendo la mayor presión" sobre Bagdad es la forma en la que se pueden cumplir "los anhelos de paz de la mayoría de la población", manifestó por su parte Aznar en una rueda de prensa conjunta celebrada en La Moncloa.
Ambos mandatarios, quienes se reunieron dos veces desde que Blair llegó a Madrid en la noche del jueves (local), son los aliados más firmes de Estados Unidos en la crisis de Irak.
"Saddam Hussein tiene que decir lo que ha ocurrido con 8.500litros de carbunco", entre otras sustancias, y permitir que los inspectores de Naciones Unidas entrevisten a solas a los científicos y responsables de armas iraquíes, manifestó el británico. "La cuestión está en saber si tiene la voluntad", apostilló.
En un encuentro mantenido anoche, así como en el desayuno de trabajo celebrado hoy, Blair y Aznar analizaron, junto a temas bilaterales, la crisis de Irak y las opiniones suscitadas por el borrador para una nueva resolución de Naciones Unidas, presentado el lunes por Washington, Londres y Madrid.
"Seguimos trabajando para obtener ese pleno apoyo" a una nueva resolución del Consejo de Seguridad sobre Irak, indicó el primer ministro británico. No hay ningún representante en ese organismo "que diga que se está cumpliendo plenamente" la resolución 1441, que insta a Bagdad al desarme bajo amenaza de serias consecuencias, añadió. Para la aprobación del texto, los tres impulsores necesitarían contar con nueve votos favorables. Además sería necesario que ninguno de los cinco países con derecho a veto lo ejerciera. Rusia, sin embargo, ya ha advertido de que podría hacer uso de él.
Sin embargo, Aznar se mostró optimista respecto a que el textosalga adelante. "Esperamos que cuente con los apoyos necesarios", dijo. Y apostilló que "la paz y la seguridad del mundo" por la que España, Gran Bretaña y Estados Unidos trabajan sólo estará garantizada "si la legalidad se respeta". "La autoridad de Naciones Unidas está en juego", advirtió Blair,quien coicidió con Aznar en que la crisis de Irak debe seguir siendo abordado en el seno de la ONU.
La última visita de Blair a La Moncloa tuvo lugar el pasado 30 deenero. En aquella ocasión insistió junto a Aznar en la necesidad de que la comunidad internacional mostrase la mayor firmeza con Irak para conseguir su desarme. (DPA)
"No es momento de juegos", advirtió Blair. El presidente de Irak,Saddam Hussein, "jamás se desarma de forma voluntaria", señaló. "Haciendo la mayor presión" sobre Bagdad es la forma en la que se pueden cumplir "los anhelos de paz de la mayoría de la población", manifestó por su parte Aznar en una rueda de prensa conjunta celebrada en La Moncloa.
Ambos mandatarios, quienes se reunieron dos veces desde que Blair llegó a Madrid en la noche del jueves (local), son los aliados más firmes de Estados Unidos en la crisis de Irak.
"Saddam Hussein tiene que decir lo que ha ocurrido con 8.500litros de carbunco", entre otras sustancias, y permitir que los inspectores de Naciones Unidas entrevisten a solas a los científicos y responsables de armas iraquíes, manifestó el británico. "La cuestión está en saber si tiene la voluntad", apostilló.
En un encuentro mantenido anoche, así como en el desayuno de trabajo celebrado hoy, Blair y Aznar analizaron, junto a temas bilaterales, la crisis de Irak y las opiniones suscitadas por el borrador para una nueva resolución de Naciones Unidas, presentado el lunes por Washington, Londres y Madrid.
"Seguimos trabajando para obtener ese pleno apoyo" a una nueva resolución del Consejo de Seguridad sobre Irak, indicó el primer ministro británico. No hay ningún representante en ese organismo "que diga que se está cumpliendo plenamente" la resolución 1441, que insta a Bagdad al desarme bajo amenaza de serias consecuencias, añadió. Para la aprobación del texto, los tres impulsores necesitarían contar con nueve votos favorables. Además sería necesario que ninguno de los cinco países con derecho a veto lo ejerciera. Rusia, sin embargo, ya ha advertido de que podría hacer uso de él.
Sin embargo, Aznar se mostró optimista respecto a que el textosalga adelante. "Esperamos que cuente con los apoyos necesarios", dijo. Y apostilló que "la paz y la seguridad del mundo" por la que España, Gran Bretaña y Estados Unidos trabajan sólo estará garantizada "si la legalidad se respeta". "La autoridad de Naciones Unidas está en juego", advirtió Blair,quien coicidió con Aznar en que la crisis de Irak debe seguir siendo abordado en el seno de la ONU.
La última visita de Blair a La Moncloa tuvo lugar el pasado 30 deenero. En aquella ocasión insistió junto a Aznar en la necesidad de que la comunidad internacional mostrase la mayor firmeza con Irak para conseguir su desarme. (DPA)







