18 Junio 2009 Seguir en 
AGRAVIOS
El 11/6, al mediodía -horario pico, porque todos vuelven a sus hogares tanto estudiantes como aquellos que cumplieron su media jornada laboral- en la parada de calle Salta, entre San Juan y Santiago del Estero, viajaba en un ómnibus de la línea 12, subió una mujer de apariencia delicada. Educadamente le explicó al chofer su imposibilidad de adquirir cospeles. Le pidió que tuviese la amabilidad de permitirle abonar con dinero (llevaba un billete de $ 10) o en todo caso, que tuviese la deferencia de venderle cospeles. El chofer, totalmente fuera de sí, le contestó que no le importaba su situación. Ante la insistencia de la mujer -trataba hacerle entrar en razón- le respondió que era el tercer colectivo del que se tenía que bajar porque no le daban solución alguna. Este señor, de una forma grosera y levantando la voz, la corrió del colectivo. Detuvo el vehículo y le dijo que no seguiría con su recorrido hasta tanto ella no se bajara. ¿Por qué tenemos de soportar los agravios de esta persona mal educada? ¿No es más fácil buscar una solución, en vez de agraviar a una pobre mujer? Ellos siempre se quedan con nuestros vueltos, teniendo monedas. Exigimos un mínimo de respeto y un buen servicio de las líneas de colectivo.
INSENSIBILIDAD
La desaprensión por la vida de los semejantes y la irresponsabilidad de las autoridades ocasionó otro daño en la ruta. El sábado 6 del corriente chocamos un caballo con nuestro auto en la ruta 311, en San Fernando, a 10 kilómetros de San Pedro de Colalao. El caballo no tenía marcas y había sido visto por otros automovilistas cruzando la ruta reiteradamente. El hecho fue denunciado a las autoridades policiales telefónicamente, pero nadie se hizo presente en ese momento ni luego de mi declaración, por lo tanto, el dueño del animal no fue penalizado. Hay fincas en la zona y es muy común la presencia de animales; nunca se obra en consecuencia. Afortunadamente, sólo sufrí heridas leves y lamentamos únicamente pérdidas materiales. Mi familia salió ilesa, pero el impacto emocional aún perdura, así como también el temor por conducir y viajar por las rutas. Todo se hubiera evitado si se respetaran las leyes por parte de los ciudadanos; su aplicación y la administración de la justicia por parte de las autoridades, o simplemente si existiera amor por el otro. Ley escrita y olvidada en nuestros corazones. Ojalá que esta carta sirva para hacer reflexionar a quien corresponda y así evitar una desgracia peor.
INCOMUNICADOS
El 13/6 salí a cenar y al regresar a las 2.50 del domingo, me encontré con la triste y desagradable noticia que habían entrado a mi casa y me habían robado todo. Incansablemente llamé a la comisaría octava, de acuerdo con mi jurisdicción, pero nadie me atendió. Luego, en dependencias de la seccional, me informaron que hacía quince días que estaban sin teléfono. Llamé al 103, a Defensa Civil y, por su intermedio me contactaron con la Central, donde radiqué la denuncia telefónica. Posteriormente, lo hice en forma personal en la Brigada y en la comisaría octava. El domingo por la mañana me enteré quiénes habían sido los que habían entrado en mi casa y el lugar donde se encontraban las cosas robadas. Me dirigí urgente a la Brigada y a la octava. En ambos lugares me informaron que para poder allanar el lugar debían contar con la autorización del juez y que ese trámite demoraba 24 horas. En ese lapso, los dueños de lo ajeno seguramente ya habrían sacado todo lo robado de ese lugar. ¿Cómo es posible que aun conociendo el lugar y el nombre de las personas que me robaron no pueda reunirme de inmediato con lo que me costó años de sacrificio conseguir e incluso más: a varias de las cosas todavía las estoy pagando, ya que son elementos de trabajo con los cuáles me gano el pan de cada día para mis hijos. ¿Será posible que como están las cosas le faciliten al ladrón distribuir las cosas robadas y a mí, que soy un ciudadano que cumple con sus obligaciones, me nieguen la posibilidad de reunirme con mis cosas?
DERRAMES CLOACALES
En Aguilares seguimos temiendo nuevos casos de dengue y, seguramente, en muy corto tiempo sufriremos de hepatitis. Hay una boca de cloaca, ubicada en la intersección de las calles Juan Bautista Alberdi y 24 de Septiembre, que desde hace tiempo experimenta una pérdida diaria; sin lugar a dudas, esto provocará el brote de alguna enfermedad. El derrame no sólo atenta contra la salud de la población de esta ciudad del sur de Tucumán, sino contra el paisaje urbano y su atmósfera. El nauseabundo olor que emana de las aguas servidas es insoportable y tóxico.
SERVICIO MILITAR
Observo que en muchas cartas nos estamos poniendo de acuerdo de a poco en el tema del servicio militar. Quiero agregar que aparte de aprender, los que lo hacían salían con un oficio y con un sentido de amistad para toda la vida, con sólo compartir un año con diferentes clases sociales, culturales y económicas. Esa amistad, por lo menos todos los integrantes de mi clase, ha trascendido en el tiempo: nos reunimos los diciembre de cada año en una cena de camaradería. Al haber estado en una unidad voluntaria de paracaidismo en Córdoba, es más sacrificado reencontrarnos porque hay camaradas de armas que tienen que venir desde puntos opuestos del país, pero vale la pena, mucho más cuando hemos compartido situaciones difíciles. Esto me lo inculcó mi padre: él tenía dos reuniones anuales, una con los de su clase como ex soldado. A pesar que con los años, muchos iban quedando en el camino y cada vez eran menos en las cenas o asados, lo mismo seguían con la tradición de reunirse y fortalecer lazos de amistad toda la vida. Tal vez eso no se consiga ahora en una escuela primaria o secundaria. Aprendíamos pequeñas responsabilidades, tales como lavarse la ropa, saber acomodarla en los armarios, armar la cama, bañarse, higienizarse y afeitarse antes de cenar, etcétera. El sentido de familia era muy importante para nuestros instructores; nos exigían que escribiéramos una carta por semana a la familia y el Ejército se encargaba de despacharlas sin costo alguno para el soldado. El que no había terminado con la primaria, a la tardecita, antes de la cena, iba a la escuela y durante ese año terminaba la primaria con título oficial.
SITUACION ANORMAL
Deseo expresar mi disconformidad ante la actitud arbitraria y abusiva de los miembros del SESOP. Soy una joven maestra de grado y profesora, que hace años me encuentro recuperada de una dolencia que nunca fue grave y con alta médica. Para lograr el alta correspondiente inicié en mesa de entrada del Ministerio de Educación, el 19/5/08, el expediente Nº 013956-230-B-08, solicitando junta médica, sin respuesta. El 8/5 inicié el trámite Nº 009565/230-B-09, sin lograr a la fecha citación alguna ¿Es posible que a pesar de estos pedidos no haya logrado que la junta médica me permita retornar a la docencia activa?
SEDE RUINOSA
La Dirección de Rentas, el Juzgado de Paz y el Registro Civil de Monteros funcionan en un edificio ruinoso. Son los restos de la antigua comisaría edificada en 1890, aproximadamente. La salud de sus empleados y usuarios, el respeto que merece la Justicia, y el más elemental sentido común reclaman su reemplazo o remodelación inmediata.
El 11/6, al mediodía -horario pico, porque todos vuelven a sus hogares tanto estudiantes como aquellos que cumplieron su media jornada laboral- en la parada de calle Salta, entre San Juan y Santiago del Estero, viajaba en un ómnibus de la línea 12, subió una mujer de apariencia delicada. Educadamente le explicó al chofer su imposibilidad de adquirir cospeles. Le pidió que tuviese la amabilidad de permitirle abonar con dinero (llevaba un billete de $ 10) o en todo caso, que tuviese la deferencia de venderle cospeles. El chofer, totalmente fuera de sí, le contestó que no le importaba su situación. Ante la insistencia de la mujer -trataba hacerle entrar en razón- le respondió que era el tercer colectivo del que se tenía que bajar porque no le daban solución alguna. Este señor, de una forma grosera y levantando la voz, la corrió del colectivo. Detuvo el vehículo y le dijo que no seguiría con su recorrido hasta tanto ella no se bajara. ¿Por qué tenemos de soportar los agravios de esta persona mal educada? ¿No es más fácil buscar una solución, en vez de agraviar a una pobre mujer? Ellos siempre se quedan con nuestros vueltos, teniendo monedas. Exigimos un mínimo de respeto y un buen servicio de las líneas de colectivo.
Silvia Marcela Rodrigues Echenique
La Plata 3.400
S.M. de Tucumán
La Plata 3.400
S.M. de Tucumán
INSENSIBILIDAD
La desaprensión por la vida de los semejantes y la irresponsabilidad de las autoridades ocasionó otro daño en la ruta. El sábado 6 del corriente chocamos un caballo con nuestro auto en la ruta 311, en San Fernando, a 10 kilómetros de San Pedro de Colalao. El caballo no tenía marcas y había sido visto por otros automovilistas cruzando la ruta reiteradamente. El hecho fue denunciado a las autoridades policiales telefónicamente, pero nadie se hizo presente en ese momento ni luego de mi declaración, por lo tanto, el dueño del animal no fue penalizado. Hay fincas en la zona y es muy común la presencia de animales; nunca se obra en consecuencia. Afortunadamente, sólo sufrí heridas leves y lamentamos únicamente pérdidas materiales. Mi familia salió ilesa, pero el impacto emocional aún perdura, así como también el temor por conducir y viajar por las rutas. Todo se hubiera evitado si se respetaran las leyes por parte de los ciudadanos; su aplicación y la administración de la justicia por parte de las autoridades, o simplemente si existiera amor por el otro. Ley escrita y olvidada en nuestros corazones. Ojalá que esta carta sirva para hacer reflexionar a quien corresponda y así evitar una desgracia peor.
Santiago Caminos
Marcos Paz 321 1º A
S. M. de Tucumán
Marcos Paz 321 1º A
S. M. de Tucumán
INCOMUNICADOS
El 13/6 salí a cenar y al regresar a las 2.50 del domingo, me encontré con la triste y desagradable noticia que habían entrado a mi casa y me habían robado todo. Incansablemente llamé a la comisaría octava, de acuerdo con mi jurisdicción, pero nadie me atendió. Luego, en dependencias de la seccional, me informaron que hacía quince días que estaban sin teléfono. Llamé al 103, a Defensa Civil y, por su intermedio me contactaron con la Central, donde radiqué la denuncia telefónica. Posteriormente, lo hice en forma personal en la Brigada y en la comisaría octava. El domingo por la mañana me enteré quiénes habían sido los que habían entrado en mi casa y el lugar donde se encontraban las cosas robadas. Me dirigí urgente a la Brigada y a la octava. En ambos lugares me informaron que para poder allanar el lugar debían contar con la autorización del juez y que ese trámite demoraba 24 horas. En ese lapso, los dueños de lo ajeno seguramente ya habrían sacado todo lo robado de ese lugar. ¿Cómo es posible que aun conociendo el lugar y el nombre de las personas que me robaron no pueda reunirme de inmediato con lo que me costó años de sacrificio conseguir e incluso más: a varias de las cosas todavía las estoy pagando, ya que son elementos de trabajo con los cuáles me gano el pan de cada día para mis hijos. ¿Será posible que como están las cosas le faciliten al ladrón distribuir las cosas robadas y a mí, que soy un ciudadano que cumple con sus obligaciones, me nieguen la posibilidad de reunirme con mis cosas?
DERRAMES CLOACALES
En Aguilares seguimos temiendo nuevos casos de dengue y, seguramente, en muy corto tiempo sufriremos de hepatitis. Hay una boca de cloaca, ubicada en la intersección de las calles Juan Bautista Alberdi y 24 de Septiembre, que desde hace tiempo experimenta una pérdida diaria; sin lugar a dudas, esto provocará el brote de alguna enfermedad. El derrame no sólo atenta contra la salud de la población de esta ciudad del sur de Tucumán, sino contra el paisaje urbano y su atmósfera. El nauseabundo olor que emana de las aguas servidas es insoportable y tóxico.
SERVICIO MILITAR
Observo que en muchas cartas nos estamos poniendo de acuerdo de a poco en el tema del servicio militar. Quiero agregar que aparte de aprender, los que lo hacían salían con un oficio y con un sentido de amistad para toda la vida, con sólo compartir un año con diferentes clases sociales, culturales y económicas. Esa amistad, por lo menos todos los integrantes de mi clase, ha trascendido en el tiempo: nos reunimos los diciembre de cada año en una cena de camaradería. Al haber estado en una unidad voluntaria de paracaidismo en Córdoba, es más sacrificado reencontrarnos porque hay camaradas de armas que tienen que venir desde puntos opuestos del país, pero vale la pena, mucho más cuando hemos compartido situaciones difíciles. Esto me lo inculcó mi padre: él tenía dos reuniones anuales, una con los de su clase como ex soldado. A pesar que con los años, muchos iban quedando en el camino y cada vez eran menos en las cenas o asados, lo mismo seguían con la tradición de reunirse y fortalecer lazos de amistad toda la vida. Tal vez eso no se consiga ahora en una escuela primaria o secundaria. Aprendíamos pequeñas responsabilidades, tales como lavarse la ropa, saber acomodarla en los armarios, armar la cama, bañarse, higienizarse y afeitarse antes de cenar, etcétera. El sentido de familia era muy importante para nuestros instructores; nos exigían que escribiéramos una carta por semana a la familia y el Ejército se encargaba de despacharlas sin costo alguno para el soldado. El que no había terminado con la primaria, a la tardecita, antes de la cena, iba a la escuela y durante ese año terminaba la primaria con título oficial.
Jorge A. Gianserra
Pasaje Martí 1.184
Yerba Buena (Tucumán)
Pasaje Martí 1.184
Yerba Buena (Tucumán)
SITUACION ANORMAL
Deseo expresar mi disconformidad ante la actitud arbitraria y abusiva de los miembros del SESOP. Soy una joven maestra de grado y profesora, que hace años me encuentro recuperada de una dolencia que nunca fue grave y con alta médica. Para lograr el alta correspondiente inicié en mesa de entrada del Ministerio de Educación, el 19/5/08, el expediente Nº 013956-230-B-08, solicitando junta médica, sin respuesta. El 8/5 inicié el trámite Nº 009565/230-B-09, sin lograr a la fecha citación alguna ¿Es posible que a pesar de estos pedidos no haya logrado que la junta médica me permita retornar a la docencia activa?
Eugenia Barbosa
José Colombres 1.965
S.M. de Tucumán
José Colombres 1.965
S.M. de Tucumán
SEDE RUINOSA
La Dirección de Rentas, el Juzgado de Paz y el Registro Civil de Monteros funcionan en un edificio ruinoso. Son los restos de la antigua comisaría edificada en 1890, aproximadamente. La salud de sus empleados y usuarios, el respeto que merece la Justicia, y el más elemental sentido común reclaman su reemplazo o remodelación inmediata.
Tulio Santiago Ottonello
tso.lu2ku@gmail.com
tso.lu2ku@gmail.com
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.







