Violaciones a la Ley Nacional de Tránsito

16 Junio 2009
Toda prohibición pareciera significar una invitación a la transgresión para una buena parte de la sociedad tucumana. Muchos de los mejores ejemplos de esta violación de las normas pueden encontrarse en el área del tránsito.
El artículo 48 de la Ley Nacional de Tránsito prescribe la prohibición de circular con vehículos que posean defensas delanteras y/o traseras, enganches salientes, o cualquier otro elemento que, excediendo los límites de los paragolpes o laterales de la carrocería, puedan ser potencialmente peligrosos. El artículo 28 del Código de Tránsito de San Miguel de Tucumán también los prohíbe. Por otro lado, esta disposición estará contemplada en el artículo 84 del Código de Tránsito Unificado, que será aprobado en julio próximo por la Agencia Nacional de Seguridad Vial. La ley señala que los paragolpes o las partes de la carrocería que cumplan esa función no podrán ser alterados respecto del diseño original de fábrica o de aquel establecido por el constructor en etapa posterior. No será admitido el agregado de ningún tipo de aditamento del que pueda derivarse un riesgo hacia los peatones u otros vehículos.
Sin embargo, a diario se observa una gran cantidad de vehículos que llevan defensas, en particular las camionetas 4 x 4. Estas se encuentran entre los elementos más solicitados por los conductores en las casas de venta de accesorios para automóviles. Según los comerciantes, la mayoría no los adquiere para proteger sus vehículos, sino que lo hacen con el objetivo de embellecer los autos o las camionetas. Un experto en seguridad vial indicó que un vehículo no es un hecho estético, sino de ingeniería, y la ingeniería está aplicada para la seguridad de quien conduce y para la de aquellos contra los que eventualmente se impacte. "Los paragolpes plásticos, contra los que muchos reniegan, absorben mucha energía y esta característica puede ser anulada si se le coloca un aditamento", sostuvo.
Según la Dirección Municipal de Tránsito, entre enero y mayo, se labraron apenas 35 actas de infracción a transgresores. Funcionarios de esa repartición aseveraron que los operativos de control sí se realizan y que se han efectuado campañas preventivas en la calle para que los conductores tomen conciencia de la importancia de que estos aditamentos son peligrosos.
Un edil de la UCR reconoció que la Municipalidad hizo campañas de concientización, pero los ciudadanos no les prestan atención. Dijo que como los tucumanos somos hijos del rigor, habría que ordenar a los inspectores que les labraran actas a todos los circulan en estas condiciones o que les secuestraran el auto y se lo llevaran al corralón. De ser cierta esta afirmación, no se entendería la aplicación de la ley que consiste justamente en sancionar al transgresor. Con meros controles y sin penalización no se consigue incorporar el hábito que se pretende.
Algo parecido sucede con las motos enduro, cuya circulación está prohibida en la ciudad y sin embargo, transitan con total libertad a gran velocidad, aturdiendo al vecindario. El caso de los cuatriciclos cuya población va en franco ascenso, sigue en una franja gris pese a los accidentes que ya se han registrado.
Si bien la educación juega un papel primordial en lo que a respeto de la ley implica, no es menos cierto que si no se aplica con rigor la norma, nunca se llegará a erradicar la transgresión. Lo que más le duele a cualquier persona es el bolsillo. En otras oportunidades, hemos señalado que disposiciones legales hay de más, pero si no se las ejecuta como se debe, estas son letra muerta.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios