13 Junio 2009 Seguir en 
El Cristo de la rotonda
Llama la atención la dimensión mediática que se le dio al próximo traslado de El Cristo de Yerba Buena desde su actual emplazamiento hacia su original ubicación, 20 metros al oeste y sobre la platabanda. Debemos acostumbrarnos a ser respetuosos de las instituciones y de las decisiones que de allí surjan. No se pueden usar términos exagerados, como profanación o que "va a quedar donde está", dejando al descubierto conductas propias de alguien que administró la cosa pública con la suma del poder sin la participación del cuerpo colegiado representante de los vecinos, como lo es el Concejo Deliberante que no sólo ordena sino que fundamentalmente controla. El Ejecutivo municipal se basa en estudios técnicos que ameritan el traslado. El Concejo dictó la norma pertinente para que se efectivice. La Justicia no hizo lugar a una presentación que pretendía impedir el traslado. He conversado el tema con muchísimos católicos y desde el punto de vista religioso no nos sentimos para nada agraviados ni ofendidos. La rotonda está en medio de una ruta provincial. Ahora tendremos a nuestro Cristo en la puerta de nuestra casa, como corresponde, no fuera de ella.
Casa abandonada
En avenida Avellaneda al 200 hay una propiedad que inquieta a los vecinos dada su precariedad, en tiempos de epidemias y virus de todas clases. La casa se halla en total abandono; se ha convertido en un foco infeccioso, en el que viven, se reproducen y crecen cucarachas, ratas, mosquitos, y quién sabe que otra alimaña, sin mencionar la mugre, los cacharros y las plantas que crecen fuera de control albergando bichos de todas clases. Lamentablemente, tengo la mala suerte de compartir medianera con esta casa, lo que genera otro problema: esta construcción está empezando a hundirse y está arrastrando mi casa. Pido que alguna autoridad arbitre los medios necesarios para evitar que esta situación empeore, que alguien limpie esta casa o que la tiren abajo.
Plazoleta olvidada
Luego de haber leído en LA GACETA acerca de la "revalorización" de la plazoleta ubicada en avenida Mate de Luna al 3.100, estimé conveniente esperar un poco para ver cambios. Lo que hizo la Municipalidad es una falta de respeto a los vecinos, ya que, para tapar la falta por el abandono, el mismo día que salió publicada la primera foto, efectuó en el lugar un operativo para hacer creer que se ocupaban de algo. El resultado: pintaron todas las paredes (rotas, descascaradas, con humedad) en un plazo de tres horas, sin arreglos previos de ningún tipo, sin preparar superficies. La pintura se aplicó sobre la mugre; no se trazaron líneas para pintar, y además, chorrearon pintura. No se solucionó el problema de las construcciones en ruinas (muy peligrosas, sobre todo de noche); no se arreglaron muros rotos ni la precaria instalación eléctrica al alcance de la mano; no se cambiaron juegos infantiles (porque además de rotos están muy mal hechos) ni se reforestó. Sólo se limpió ese día y no volvió nadie más. Por ahora, la plazoleta sigue deprimente y peligrosa.
Perra vagabunda
Hay una perra blanca en avenida Sarmiento y Monteagudo que vive dentro del hueco del árbol de la esquina. Los vecinos le dan alimento y agua. Yo hablé con una señora que se dedica a relevar los animales abandonados en la zona para tratar de ubicarlos. Podemos hacerla operar en una próxima campaña de castración, pero necesitamos que alguien la tenga los dos o tres días del postoperatorio. Un taxista amigo puede llevarla y traerla. Luego, la volveríamos a poner en el lugar donde está si nadie la adopta. Por favor, necesitamos que alguien la cuide para poder operarla. Es importante hacerlo, antes que la perra quede preñada.
Llama la atención la dimensión mediática que se le dio al próximo traslado de El Cristo de Yerba Buena desde su actual emplazamiento hacia su original ubicación, 20 metros al oeste y sobre la platabanda. Debemos acostumbrarnos a ser respetuosos de las instituciones y de las decisiones que de allí surjan. No se pueden usar términos exagerados, como profanación o que "va a quedar donde está", dejando al descubierto conductas propias de alguien que administró la cosa pública con la suma del poder sin la participación del cuerpo colegiado representante de los vecinos, como lo es el Concejo Deliberante que no sólo ordena sino que fundamentalmente controla. El Ejecutivo municipal se basa en estudios técnicos que ameritan el traslado. El Concejo dictó la norma pertinente para que se efectivice. La Justicia no hizo lugar a una presentación que pretendía impedir el traslado. He conversado el tema con muchísimos católicos y desde el punto de vista religioso no nos sentimos para nada agraviados ni ofendidos. La rotonda está en medio de una ruta provincial. Ahora tendremos a nuestro Cristo en la puerta de nuestra casa, como corresponde, no fuera de ella.
Guillermo A. Decoud Griet
gdecoud@hotmail.com
gdecoud@hotmail.com
Casa abandonada
En avenida Avellaneda al 200 hay una propiedad que inquieta a los vecinos dada su precariedad, en tiempos de epidemias y virus de todas clases. La casa se halla en total abandono; se ha convertido en un foco infeccioso, en el que viven, se reproducen y crecen cucarachas, ratas, mosquitos, y quién sabe que otra alimaña, sin mencionar la mugre, los cacharros y las plantas que crecen fuera de control albergando bichos de todas clases. Lamentablemente, tengo la mala suerte de compartir medianera con esta casa, lo que genera otro problema: esta construcción está empezando a hundirse y está arrastrando mi casa. Pido que alguna autoridad arbitre los medios necesarios para evitar que esta situación empeore, que alguien limpie esta casa o que la tiren abajo.
María Antonieta Cuello de Sosa
Avenida Avellaneda 284
S.M. de Tucumán
Avenida Avellaneda 284
S.M. de Tucumán
Plazoleta olvidada
Luego de haber leído en LA GACETA acerca de la "revalorización" de la plazoleta ubicada en avenida Mate de Luna al 3.100, estimé conveniente esperar un poco para ver cambios. Lo que hizo la Municipalidad es una falta de respeto a los vecinos, ya que, para tapar la falta por el abandono, el mismo día que salió publicada la primera foto, efectuó en el lugar un operativo para hacer creer que se ocupaban de algo. El resultado: pintaron todas las paredes (rotas, descascaradas, con humedad) en un plazo de tres horas, sin arreglos previos de ningún tipo, sin preparar superficies. La pintura se aplicó sobre la mugre; no se trazaron líneas para pintar, y además, chorrearon pintura. No se solucionó el problema de las construcciones en ruinas (muy peligrosas, sobre todo de noche); no se arreglaron muros rotos ni la precaria instalación eléctrica al alcance de la mano; no se cambiaron juegos infantiles (porque además de rotos están muy mal hechos) ni se reforestó. Sólo se limpió ese día y no volvió nadie más. Por ahora, la plazoleta sigue deprimente y peligrosa.
Liliana Zamora
zamorarq@gmail.com
zamorarq@gmail.com
Perra vagabunda
Hay una perra blanca en avenida Sarmiento y Monteagudo que vive dentro del hueco del árbol de la esquina. Los vecinos le dan alimento y agua. Yo hablé con una señora que se dedica a relevar los animales abandonados en la zona para tratar de ubicarlos. Podemos hacerla operar en una próxima campaña de castración, pero necesitamos que alguien la tenga los dos o tres días del postoperatorio. Un taxista amigo puede llevarla y traerla. Luego, la volveríamos a poner en el lugar donde está si nadie la adopta. Por favor, necesitamos que alguien la cuide para poder operarla. Es importante hacerlo, antes que la perra quede preñada.
Graciela Sánchez
Suipacha 1.037
S. M. de Tucumán
Suipacha 1.037
S. M. de Tucumán
Jubilados
Lamentablemente existen demasiados errores; así la violencia anida tras equívocas situaciones sociales, que desvirtúan una verdadera democracia. Tal es el caso de los jubilados transferidos, con el 82 % y las diferencias que se les adeuda, cuyo pago se sigue dilatando a pesar de las públicas promesas. Hecho grave porque destapa la insensibilidad con que se trata a los "queridos viejitos", que fueron abandonados como en un geriátrico social, desconociendo sus aportes y esfuerzos de toda una vida. Grave porque además de apalear sus reclamos, se les niega la posibilidad que puedan alcanzar a disfrutarlos. Grave porque demuestra que los funcionarios que gobiernan no piensan jubilarse nunca o han acopiado los dineros suficientes para no depender de ella. ¿Por qué no eliminan todo gasto suntuoso y se rebajan los salarios para pagar con ello lo que les deben? Seguramente habría edificios públicos menos iluminados, pero dormirían más tranquilos sin esa carga sobre su conciencia.
Paradas de ómnibus
Escribo esta carta para expresar la disconformidad de un grupo de vecinos de Crisóstomo Alvarez al 1.000 (entre La Rioja y Alberdi) respecto de las reubicaciones de paradas de ómnibus realizadas en agosto pasado. Se quiso evitar accidentes de tránsito, pero a la larga causa muchos inconvenientes con los demás vehículos o los transeúntes que no pueden circular con normalidad. Hay tres paradas diferentes en la misma cuadra: la primera, ubicada al lado de un Banco, donde casualmente hay parada de taxis; otra a mitad de cuadra, y la ultima cerca de un colegio. Se debería reubicarlas -al menos la que está al lado del banco- de manera tal que la congestión de transito disminuya. Habría que ubicarla en Crisóstomo Alvarez y Alberdi, donde originalmente había una parada.
El padre Grassi
Preguntamos a los católicos que se tildan de tales: ¿Los cacerolazos, bocinazos y demás, sólo sirven para protestar cuando nos tocan el bolsillo? Desde hace tiempo vemos cómo se ataca a la Iglesia Católica con cualquier tipo de acusación y demandas a sus sacerdotes, en especial, a los que tienen la gracia de Dios de poder administrar dinero en favor de una niñez y juventud más adecuada y afortunada, como lo hace el padre Grassi. Todo nuestro respeto para aquellos que se jugaron su buen nombre por defender, no sólo a un ungido de Dios, sino también a Cristo y su Iglesia. Ojalá la Iglesia tuviera miembros, que como este señor, defiendan los valores cristianos. A los otros católicos, ¿dónde están? No escuchamos cacerolazos, ni bocinazos, pero sí vimos reír al diablo en el rostro de muchos, mientras unos pocos valientes trataban de frenar tanta injusticia. Desde nuestro lugar nos unimos a la defensa del padre Grassi, rogando a Dios que no tarde la Justicia Divina para los que lo juzgaron injustamente. Soñamos con un país donde el catolicismo, en forma pacífica, proteste y defienda a sus sacerdotes. No son dignos de comulgar los que se callaron ante tantos atropellos. Pero Dios, en su sabiduría, sabe cuándo es tiempo de callar y cuándo el tiempo de obrar. Entonces cada uno de nosotros, católicos inertes y difamadores activistas, pagaremos con mucho dolor este gran pecado de omisión cuando Dios aplique justicia. Ahora, ¿quién se quiere quedar con la Fundación Felices los Niños?
Lamentablemente existen demasiados errores; así la violencia anida tras equívocas situaciones sociales, que desvirtúan una verdadera democracia. Tal es el caso de los jubilados transferidos, con el 82 % y las diferencias que se les adeuda, cuyo pago se sigue dilatando a pesar de las públicas promesas. Hecho grave porque destapa la insensibilidad con que se trata a los "queridos viejitos", que fueron abandonados como en un geriátrico social, desconociendo sus aportes y esfuerzos de toda una vida. Grave porque además de apalear sus reclamos, se les niega la posibilidad que puedan alcanzar a disfrutarlos. Grave porque demuestra que los funcionarios que gobiernan no piensan jubilarse nunca o han acopiado los dineros suficientes para no depender de ella. ¿Por qué no eliminan todo gasto suntuoso y se rebajan los salarios para pagar con ello lo que les deben? Seguramente habría edificios públicos menos iluminados, pero dormirían más tranquilos sin esa carga sobre su conciencia.
Javier Astigarraga
javastiga@arnet.com.ar
javastiga@arnet.com.ar
Paradas de ómnibus
Escribo esta carta para expresar la disconformidad de un grupo de vecinos de Crisóstomo Alvarez al 1.000 (entre La Rioja y Alberdi) respecto de las reubicaciones de paradas de ómnibus realizadas en agosto pasado. Se quiso evitar accidentes de tránsito, pero a la larga causa muchos inconvenientes con los demás vehículos o los transeúntes que no pueden circular con normalidad. Hay tres paradas diferentes en la misma cuadra: la primera, ubicada al lado de un Banco, donde casualmente hay parada de taxis; otra a mitad de cuadra, y la ultima cerca de un colegio. Se debería reubicarlas -al menos la que está al lado del banco- de manera tal que la congestión de transito disminuya. Habría que ubicarla en Crisóstomo Alvarez y Alberdi, donde originalmente había una parada.
Damián Muñoz
Crisóstomo Alvarez 1079 "A"
S.M. De Tucumán
Crisóstomo Alvarez 1079 "A"
S.M. De Tucumán
El padre Grassi
Preguntamos a los católicos que se tildan de tales: ¿Los cacerolazos, bocinazos y demás, sólo sirven para protestar cuando nos tocan el bolsillo? Desde hace tiempo vemos cómo se ataca a la Iglesia Católica con cualquier tipo de acusación y demandas a sus sacerdotes, en especial, a los que tienen la gracia de Dios de poder administrar dinero en favor de una niñez y juventud más adecuada y afortunada, como lo hace el padre Grassi. Todo nuestro respeto para aquellos que se jugaron su buen nombre por defender, no sólo a un ungido de Dios, sino también a Cristo y su Iglesia. Ojalá la Iglesia tuviera miembros, que como este señor, defiendan los valores cristianos. A los otros católicos, ¿dónde están? No escuchamos cacerolazos, ni bocinazos, pero sí vimos reír al diablo en el rostro de muchos, mientras unos pocos valientes trataban de frenar tanta injusticia. Desde nuestro lugar nos unimos a la defensa del padre Grassi, rogando a Dios que no tarde la Justicia Divina para los que lo juzgaron injustamente. Soñamos con un país donde el catolicismo, en forma pacífica, proteste y defienda a sus sacerdotes. No son dignos de comulgar los que se callaron ante tantos atropellos. Pero Dios, en su sabiduría, sabe cuándo es tiempo de callar y cuándo el tiempo de obrar. Entonces cada uno de nosotros, católicos inertes y difamadores activistas, pagaremos con mucho dolor este gran pecado de omisión cuando Dios aplique justicia. Ahora, ¿quién se quiere quedar con la Fundación Felices los Niños?
Angel N. Granito
Norma de Granito
Calle 15 Nº 25
Villa Mariano Moreno
(Tucumán)
Norma de Granito
Calle 15 Nº 25
Villa Mariano Moreno
(Tucumán)
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