Creación con toque femenino

¿Existe una creatividad netamente femenina? Con su arte, ¿una mujer dice cosas distintas a las del hombre? LA GACETA convocó a un grupo de mujeres creadoras para que cuenten sus experiencias.

“PERIPLO-CARTAS AL INFINITO”. La impactante puesta de La Vorágine es dirigida por Noé Andrade.
“PERIPLO-CARTAS AL INFINITO”. La impactante puesta de La Vorágine es dirigida por Noé Andrade.
10 Mayo 2009

“Sí creo en una sensibilidad femenina diferente. Si partimos de que toda creación está atravesada por las vivencias, y las vivencias son diferentes, es casi claro que se puede evidenciar distintas miradas. En la danza hay una gran mayoría de mujeres, tanto bailarinas como coreógrafas, y veo que muchas de las coreografías están atravesadas o indagan en la identidad de la mujer. Y la danza, como otras artes es una manifestación artística que habilita un espacio para hablar de la problemática de la mujer con todos sus presupuestos estéticos e ideológicos”, sostiene la directora del grupo La Rendija, Marcela González Cortés.
La creadora de “Marchitas para un devenir” afirmó que cree en un universo poético particular. “Muchas veces se halla en la escena algo que te lleva a sentir, y si ese sentir está atravesado por una mujer, esa identificación es más directa, aunque sea muchas veces intuitivo”, agregó.
González Cortés recuerda que en una oportunidad, una directora de teatro cordobesa, Graciela Ferrari, hablando de su trabajo “Como la que se extravió…”, le dijo: “claro, sólo una mujer puede poner ventanitas chiquitas colgadas y papelitos de colores…”. “Y ahora que lo pienso, es así. Creo que en los procesos coreográficos uno privilegia emociones, y termina en la comunión de identidades. Esa mirada particular condiciona la producción, porque se produce desde la experiencia personal”, indicó.
Para ahondar aún más en el tema, la coreógrafa expresó: “este tinte femenino, en otros casos, puede estar ligado a una reacción social, donde la mujer en nuestros países sigue siendo marcada y agredida”. En este sentido, aseguró que las temáticas muchas veces consisten en plasmar una preocupación por el cuerpo, su importancia, su cuidado e imagen”, describió González Cortés. Por último, sostuvo que “hay coreografías que hablan de angustias, olvidos, plenitudes e histerias, menos intelectuales y filosóficas, y en este sentido son más femeninas”, dijo.

Creatividad
Según la actriz y directora Noé Andrade, concebir una obra coreográfica supone un acto de creatividad artística. “Se trata de construir un discurso específico con una intención personal, en el que de una u otra forma, se contempla la interacción con un público. El trabajo coreográfico es una elaboración del mundo interno del autor, que se esfuerza por traducir y mostrar a través de imágenes complejas, experiencias e interpretaciones subjetivas, sean de orden puramente sensorial, emotivo, psíquico o físico”, aseguró. Y añadió: “detrás de cada movimiento, escondido en cada gesto oculto en cada situación dinámica, se encuentra un texto de factura poética; una o varias metáforas de la coreografía. Todas mis obras en algún punto están relacionadas conmigo: cómo yo siento, cómo yo pienso. Es como un juego de posibilidades”.
Aunque cree que el arte tiene estéticas femeninas y masculinas, la directora de La Vorágine manifiesta: “el modo de proceder para crear y componer una coreografía varía considerablemente de unos coreógrafos a otros, independientemente de si se trata de un hombre o de una mujer”. “No soy partidaria de ponerle al arte sellos ni rótulos machistas o feministas; no creo en una sensibilidad propia de las damas, pero sí opino que el entorno nos trata de manera diferente por ser mujeres; hay diferencia de géneros sí; pero afirmo con absoluta certeza que en una obra coreográfica y particularmente actual, me resulta muy difícil diferenciar, como espectadora, si la compuso un mortal femenino o masculino”, señaló la actriz.

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