El nombre del legislador Osvaldo Cirnigliaro estará en los cuartos oscuros el 28 de junio. Ayer aceptó ser candidato a senador nacional por el Partido Laborista, con dos argumentos políticos: por un lado, esa expresión corre el riesgo de perder su personería si no participa de los próximos comicios; y, por el otro, debe cumplir con su responsabilidad pública de ofrecer una opción opositora a los militantes peronistas que no se sienten representado por el actual Gobierno.
“Un ambiente de crecientes e insatisfechas necesidades públicas reclama hombres honestos y capaces de defender el interés de los ciudadanos. Esa honestidad no se declama sino que se practica, y la capacidad se evidencia en el debate de los asuntos de interés común”, puntualizó.
Cirnigliaro sostuvo que en Tucumán no existe la democracia por la forma de gestión que encabeza José Alperovich, al tiempo que también cuestionó a la oposición por no haber aceptado la propuesta del laborismo de converger en un único frente que promueva a los dirigentes sociales como candidatos.
“El cambio con que sueñan los tucumanos no podrá venir de la rama del mismo árbol, o sea la oposición construida por el Gobierno. Es necesario un árbol nuevo, que haya hecho raíces profundas en el dolor de un pueblo que aún no encuentra su camino. Mantenemos inquebrantables nuestras banderas ideológicas”, remarcó.
El PC se dividió por su relación con el Gobierno
El dirigente comunista disidente Héctor Manfredo formalizó su enfrentamiento con la conducción nacional del partido, que avala un respaldo crítico al kirchnerismo. Anunció que el PC Regional Tucumán (expresión no reconocida formalmente), junto con organizaciones barriales y del interior, intenta acordar con el Movimiento Socialista de los Trabajadores, que lidera Clarisa “Lita” Alberstein, la reconstrucción de Izquierda Unida para presentar candidatos en junio. Así tomó distancia del lanzamiento realizado del frente entre el PC oficial (conducido en Tucumán por Cristian Mur) con el Partido Humanista y otros sectores.
“No acompañamos la alianza con el kirchnerismo tardío, en momentos en que sectores progresistas le retiran su apoyo por las incoherencias que evidencia. En vez de atacar a los intereses de los grandes grupos económicos, pactan con ellos. José Alperovich compra todo con la billetera estatal. No nos vendemos al gobierno de turno, sino que buscamos la creación de un espacio diferenciado”, explicó.








