BUENOS AIRES.- El cantante español Raphael tuvo su gran noche en el porteño estadio Luna Park donde inició el segmento argentino de la gira mundial que realiza con motivo de cumplir 50 años de actividad y que, según sus deseos, finalizará al término de 2010.
Tras casi tres horas deleitando al numeroso público que cubrió las instalaciones del Luna, el artista logró redondear un show variado y emocionante con que ratificó por qué es uno de los cantantes de habla hispana más importantes de todos los tiempos.
Acompañado por nueve músicos, Raphael emocionó con su inconfundible tono y caudal de voz para encantar a una audiencia fiel que se multiplicó para brindarle vítores, aplausos y decenas de flores y objetos.
La puesta sorprendió a sus seguidores con la implementación de nueva tecnología constituida por 40 luces móviles, una pantalla de última generación en las que se pudieron observar numerosas y, en algunos casos, inéditas imágenes de “El Niño” y otras que sirvieron para mostrarlo a los distintos sectores del estadio, todo envuelto por más de 50.000 vatios de sonido.
Un repertorio variado
Raphael abrió el espectáculo con el tema “Cantares”, de Joan Manuel Serrat y Antonio Machado, para posteriormente recorrer buena parte de su repertorio y versiones como las de “Somos”, del argentino Mario Clavel, “Yo sigo siendo aquel”, de José Luis Perales, “Maravilloso corazón”, de Roberto Livi, y “La fuerza del corazón” de Alejandro Sanz.
Teniendo como puntal al pianista y director de orquesta al argentino Juan Esteban Cuacci, abordó varios temas en soledad, entre ellos el que Joaquín Sabina le compuso especialmente para saludarlo por su medio siglo en la música.
Laureano Stradmann en batería, Dani Suárez en bajo, Mark Duque en guitarra, David Huerta en teclados, Daniel Navarro en percusión, Jonathan Badici en trompeta, Ignacio Araquistain en saxofón y Antonio Sampedro en trombón, completaron el acompañamiento musical.
La emoción inundó el lugar cuando a través de la pantalla aparecieron las figuras y las voces de las ya desaparecidas cantantes Rocío Durcal y Rocío Jurado, junto a quienes concretó duetos especiales.
“Escándalo”, “El gavilán”, “Mi gran noche”, “En carne viva”, “Aleluya”, “Provócame”, “No sabe nadie”, “Bésame”, “Morir de amor”, “El espejo” y “Yo soy aquel”, con que se despidió, se destacaron entre los títulos más aplaudidos por los espectadores. En la continuidad de este tour argentino, también se presentará el 22 en el Orfeo de Córdoba y un día después en el Broadway de Rosario. (Télam)








