“Siempre tuve una actitud desprejuiciada con el Teatro Estable, y en general con el teatro más tradicional, sea o no oficial”, aseguró Marcos Acevedo, uno de los nuevos integrantes del elenco, que considera que asumir estéticas diferentes es una condición indispensable para un intérprete.
“He visto espectáculos de una enorme calidad, como "Galileo Galilei" dirigida por Rafael Nofal, o “Las criadas”, dirigida por Jorge Gutiérrez. Así que mi visión del Estable fue la de un espacio de gran profesionalismo, con enormes actores y un sistema de producción de una cierta envergadura, tanto por los dispositivos escenográficos como por los textos abordados”, agregó el protagonista de “Oceánica, un mundo de sirenas”. “Estando dentro, descubrí un espacio de crecimiento profesional inusitado. Por un lado, porque me ha brindado la posibilidad de trabajar con grandes actores, (son muchos los que se han acercado a compartir sus secretos). Por el otro, en este espacio es posible aproximarse a textos a los que es difícil acceder en el teatro independiente, porque los derechos son impagables o porque la envergadura de la producción lo impide”, contó el actor y bailarín.
Más adelante, Acevedo destacó que estar en un elenco oficial, significa que el actor no toma parte en las elecciones de las obras ni de los personajes que va a interpretar; y esto, lejos de ser un inconveniente es como un desafío. “Uno se siente impelido a comprometerse de igual manera en todos los proyectos, aun en aquellos con los que no se siente identificado”, comentó. Y agregó: “no todo lo antiguo en el arte es sinónimo de caducidad; inversamente, lo nuevo no está necesariamente ligado a lo bueno, a la calidad. Entonces creo que la producción del teatro oficial no está reñida con una alta calidad artística”, concluyó.
Prejuicios
“Cuando era más joven, antes de ingresar a la carrera de teatro, la sensación respecto del Estable era la de un ámbito muy lejano a mí; de hecho es un espacio abismalmente diferente al circuito independiente. Nunca vi todo lo que hizo el Estable y me arrepiento de haberme perdido esa parte de la historia. La característica más sobresaliente que generaba prejuicios en las camadas más jóvenes son las propuestas más convencionales o estilos y géneros considerados como ya pasados o viejos. Esto fue y sigue siendo el principal motivo. Luego le seguiría el aspecto ideológico”, narra Noé Andrade que se incorporó en 2005. “Lo más importante para mí es haber conocido no tan sólo a actores talentosos y compartir con ellos diversas puestas; lo que rescato son personas increíbles con quienes mantengo una relación estupenda. Me interesa de sobremanera el intercambio con otros directores dentro del Teatro Estable, en el sentido de poder aprender del colega. Me considero una persona afortunada porque en el espacio del teatro estable, algunos directores supieron reconocer y confiar en mí para realizar trabajos paralelos al de actriz. Mi entrega es absoluta”, definió.









