PUERTO ESPAÑA, Trinidad y Tobago.- Los trabajos de la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago comenzaron hoy de manera formal con una reunión a puerta cerrada, en la que los presidentes de 34 países de la región debatirán sobre prosperidad humana.
La prensa sólo tuvo acceso a los minutos previos al inicio, donde el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, volvió a ser la estrella al ser requerido para saludos y fotos por varios mandatarios y miembros de las delegaciones. Durante un rato intercambió palabras con el presidente de El Salvador, Antonio Saca, que estaba sentado a su izquierda, y con la ministra de Relaciones Exteriores de ese país, Marisol Arguetas.

Las imágenes del circuito cerrado de televisión, único medio por el cual la prensa puede seguir las reuniones, se interrumpieron cuando la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, se disponía a hablar como primera oradora en la plenaria.
La V Cumbre, que tiene lugar en Puerto España, la capital trinitense, tuvo un comienzo fuerte la noche del viernes en el debut de Obama con los líderes de las Américas, en particular con la comunidad latinoamericana en pleno, a excepción de Cuba. La isla fue suspendida de sus derechos en la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1962 y tampoco puede participar en las Cumbres Iberoamericanas, instituidas en 1994, debido a su régimen comunista.
En su discurso inaugural, Obama se declaró listo para darle una nueva dirección a las relaciones con Cuba y a hablar con el gobierno de Raúl Castro de "un amplio abanico de temas", aunque evitó mencionar el embargo impuesto en 1962 por Estados Unidos a la isla, cuyo levantamiento reclama de manera generalizada la región.

La otra clave de la apertura fue el apretón de manos que tuvieron Obama y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, hasta ahora uno de los críticos más fuertes de Washington y el embargo a Cuba. Obama se acercó a Chávez para presentarse y el presidente venezolano, sorprendido por la "delicadeza" del gesto, le expresó en inglés el deseo de ser su amigo con las palabras "I want to be your friend", según relató después Chávez.
Antes de la primera sesión plenaria hubo un espacio para reuniones bilaterales o regionales. Obama se entrevistó con los presidentes de la Unión de Naciones del Sur (Unasur), formada por todos los países del Cono Sur, y mañana se entrevistará con las naciones centroamericanas.
Hoy habrá otras dos sesiones plenarias y una comida de trabajo, en las que se tratarán los otros tres temas agendados de la reunión: sostenibilidad ambiental, seguridad energética y gobernabilidad democrática y seguridad pública.
No obstante, se espera que asuntos como la crisis económica y Cuba sigan ocupando un espacio importante en el encuentro, aunque el tema cubano en cierta manera se encauzó ayer con las palabras de apertura de Obama, un discurso de apertura de la presidenta de argentina Cristina Fernández en el que pidió el levantamiento al embargo de Cuba y el saludo cordial entre Chávez y Obama.
Antes del inicio de la Cumbre, Chávez y la Alternativa Boliviariana para las Américas (ALBA) expresaron su rechazo al documento final de Puerto España, que en principio no se referirá ni a Cuba ni a la crisis económica. No obstante, Dominica y San Vicente y las Granadinas, que pertenecen al ALBA, anticiparon que sí la firmarán. (DPA)









