ASUNCION.- La confesión del del presidente paraguayo, Fernando Lugo, de que es el padre de un niño de casi dos años, fruto de una relación con una joven cuando todavía era obispo, amenaza con dañar seriamente su imagen y debilitarlo políticamente. La sorpresiva revelación puso fin a días de especulaciones, tras la presentación de una demanda judicial que exigía a Lugo, de 57 años, el reconocimiento del menor, hecho que causó un revuelo en plena Semana Santa.
“Es cierto que hubo una relación con Viviana Carrillo. Ante ello asumo todas las responsabilidades que pudieran derivar de tal hecho, reconociendo la paternidad del niño”, dijo Lugo. Según analistas, el hecho puede ser utilizado por la oposición para socavar su gestión en momentos en que comienzan a verse fracturas en la coalición oficialista y en que la economía sufre los embates de la crisis financiera mundial. Es evidente que hay una cuestión ética muy fuerte, dijo el analista político Jorge Pablo Brugnoni. “Habría que ver en detalle lo que pueda surgir: la edad que tenía la joven al iniciar la relación, y si Lugo no faltó a la confianza de los familiares. Son cuestiones incluso legales que pueden solventar un juicio político”, agregó.
Estupro
El anuncio coincidió con el inicio del proceso por parte de una jueza de la ciudad Encarnación, tras la presentación de la demanda a cargo de dos abogados que, luego, fueron desautorizados por la madre del niño. Según la demanda, Lugo y Carrillo mantuvieron una larga relación que se inició cuando este aún era obispo en el departamento norteño de San Pedro y solía hospedarse en la casa de una madrina de la joven, que entonces tenía 16 años. La legislación paraguaya establece una multa para aquellos adultos que mantienen relaciones sexuales con menores de entre 14 y 16 años, por el delito de estupro. Walter Acosta, abogado defensor y primo de la madre del niño, dijo que será la jueza la que decidirá sobre una eventual prueba de ADN. También existe la posibilidad de que la magistrada dicte sentencia para rectificar el certificado de nacimiento del niño, de manera que Guillermo Armindo lleve el apellido Lugo, por delante de Carrillo. Lugo tiene previsto viajar mañana a Venezuela, donde se reunirá con su colega Hugo Chávez antes de participar el fin de semana en la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago.

Posturas divididas
Lugo renunció al sacerdocio para entrar en la política y arrasó en las elecciones de abril de 2008. Así puso fin a más de seis décadas de gobierno del derechista Partido Colorado. Tras ganar los comicios obtuvo una inédita dispensa del papa Benedicto XVI para ejercer el cargo. Algunos religiosos se pronunciaron sobre el tema a título personal, mostrando posturas divididas. “Es un golpe duro para la Iglesia y un mal ejemplo que traerá pérdida de confianza hacia la institución”, dijo el obispo Ignacio Gogorza. En cambio, monseñor Mario Medina declaró: “lo felicito por su valentía; reconoce lo que hizo; ojalá esto nos sirva para ser más sinceros”. (DPA)









