DOHA. Qatar.- Disputas internas de alto perfil opacaron la cumbre de la Liga Arabe celebrada ayer en Qatar, que sólo fue unánime en el apoyo al presidente sudanés, Omar al Bashir, requerido por la Justicia internacional por crímenes perpetrados en su país.
Al leer las conclusiones de esta reunión, que finalizó anoche antes de lo previsto, el vocero de la Liga, Amr Mussa, resaltó el apoyo de los 22 miembros a Al Bashir, sobre quien pesa una orden de captura de la Corte Penal Internacional (CPI) por supuesta responsabilidad en matanzas perpetradas en Darfur. El propio al Bashir, presente en Qatar, acusó a los rebeldes de Darfur de ser entrenados por Israel y rechazó la exigencia del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que también asistió al encuentro, de readmitir a las organizaciones de ayuda humanitaria expulsadas del país a comienzos de este mes. “La gente debe recibir ayuda al margen de las diferencias políticas”, dijo Ban, que ayer estuvo por primera vez cara a cara con Al Bashir.
La réplica
En la réplica, el sudanés atacó al Consejo de Seguridad de la ONU, que fue quien solicitó a la CPI que iniciara una investigación penal sobre el conflicto en Darfur. Dijo que el Consejo es una institución antidemocrática que aplica dobles estándares. “Se ensaña con los débiles y hace la vista gorda con los criminales verdaderos”, dijo, y se refirió en particular al hecho de que no se tomaron medidas contra Israel a causa de la ofensiva militar en la Franja de Gaza, de diciembre del año pasado. Precisamente, en la declaración final los líderes árabes se comprometieron a sumar esfuerzos para llevar a los gobernantes israelíes ante la Justicia por supuestos crímenes de guerra cometidos durante dicha ofensiva, destinada a destruir la infraestructura de la organización palestina Hamas.
Se dijo que iban a invitar a Qatar al presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, y a delegados de Hamas, pero ninguno de ellos apareció y se habló poco al respecto. Tampoco estuvo representado Irak. En una referencia oblicua al tema, Al Bashir aconsejó que no se dejara afuera a ninguna facción en los esfuerzos árabes por lograr la reconciliación de los distintos grupos palestinos en pos de un gobierno de unidad nacional. (DPA)







