Usurpadores atacaron a la madrugada la casa de Olea

Los agresores acababan de ser desalojados por la Policía de un terreno. Durante la noche del jueves, vecinos de Monteros hicieron una marcha para reclamar seguridad. Luego fueron recibidos por el intendente.

PROTESTA VECINAL. Los monterizos salieron a las calles y exigieron que haya respeto por la propiedad privada. LA GACETA / RODOLFO CASEN
PROTESTA VECINAL. Los monterizos salieron a las calles y exigieron que haya respeto por la propiedad privada. LA GACETA / RODOLFO CASEN
14 Marzo 2009
CONCEPCION.- La ola de usurpaciones de terrenos privados y fiscales que se desató en Monteros tuvo ayer un capítulo de mucha tensión. Unas 40 personas que momentos antes habían sido desalojadas por la policía de un predio ubicado al oeste del municipio, atacaron enfurecidas la casa del intendente local, Alberto Olea.
Mientras quemaban cubiertas frente a la vivienda e insultaban al jefe municipal, los manifestantes lanzaron piedras y otros objetos contundentes contra el inmueble.
El episodio se desencadenó durante la madrugada de ayer, alrededor de las 4, y rápidamente fue controlado por la Policía. Olea y su familia descansaban cuando fueron sorprendidos por la encolerizada horda.
El intendente confirmó que él y los otros ocupantes de la casa sólo padecieron momentos de mucho nerviosismo. El enorme portón metálico del frente evitó que los objetos arrojados destrozaran vidrios y puertas del edificio. "Había gente encapuchada. Particularmente, no creo que se trate de algún vecino de aquí. Pero las cosas no pasaron a mayores y todos esperamos que la Justicia actúe para que la situación que se vive aquí se normalice"; manifestó Olea.

Planteo ciudadano
Durante la noche del jueves, unas 200 personas marcharon por el microcentro de Monteros para pedir a las autoridades provinciales y locales que tomen medidas a fin de evitar nuevas usurpaciones. También exigieron el pronto desalojo de las personas que ocuparon terrenos de manera ilegal.
"Queremos vivir en una ciudad segura, en la cual se respete la propiedad privada. Que no se trate de convertir a Monteros en un ?Fuerte Apache?. Para esto, las autoridades también deben preocuparse por solucionar el déficit habitacional que hay aquí", advirtió el vecino José Roldán. Los monterizos plantearon estas y otras inquietudes al Olea, quien los recibió frente a la intendencia. El titular del Ejecutivo municipal les dijo que la situación era "indeseada" y que iba a realizar todas las gestiones necesarias a fin de que el problema se solucione y de que los propietarios de los terrenos usurpados recuperen sus propiedades. A la vez, manifestó que debía trabajarse para que la gente que realmente carece de una vivienda propio tenga la oportunidad de acceder a una.

Sin precedentes
Diez era el total de inmuebles usurpados hasta ayer en Monteros, según informaron fuentes oficiales. Este movimiento de ocupaciones ilegales, destacaron, no tiene precedentes en esa ciudad. En cada uno de esos terrenos afectados, la gente levantó precarias casillas con plásticos, cartón y maderas.
Los propietarios plantearon recursos ante la Justicia a fin de que se disponga el desalojo.
"Somos gente con hijos que queremos tener nuestra casa, porque hoy vivimos en viviendas prestadas que tendremos que entregar pronto. Hicimos esto para que alguien nos escuche y trate de darnos una solución. Aquí no hay ninguna mano negra", aseveró José Vaquera, uno de los ocupantes.
Los dueños de los inmuebles usurpados dicen que muchos de los ocupantes ilegales no son monterizos. Vaquera, sin embargo, insistió en que todos son del lugar y que desde hace años procuran obtener una vivienda social. (C)

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