BRASILIA.- Los biocombustibles, la crisis financiera internacional, así como las relaciones de Washington con América latina en general y con Venezuela y Cuba en particular son los temas centrales de la agenda que lleva el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, para su encuentro con su par estadounidense, Barack Obama, previsto para mañana. Lula es el primer gobernante latinoamericano invitado a Washington, lo que refleja la importancia que les otorga Obama a las relaciones con el gigante sudamericano.
Lula, un moderado dentro de la izquierda latinoamericana, urgirá a su par estadounidense a abrir conversaciones con La Habana y Caracas, y le pedirá cambios radicales en la política que durante años ha mantenido Washington para Latinoamérica. Las relaciones de EEUU con gran parte del subcontinente se complicaron durante el gobierno de George W. Bush y alentaron los sentimientos antiestadounidenses.
La mirada
“Lo que quiero es que Estados Unidos tenga una mirada diferente para América del Sur”, dijo Lula recientemente. “Somos un continente democrático, pacífico y, por lo tanto, Estados Unidos tiene que enfocarnos con una mirada productiva, desarrollista”, agregó. “Es importante comprender las transformaciones políticas de América latina, como resultado de los anhelos de los pueblos de la región en favor de cambios sociales”, dijo por su parte el canciller brasileño Celso Amorim. Puntualmente, Lula buscará mediar una distensión en las relaciones entre Washington y Caracas, que se volvieron muy conflictivas durante la administración de Bush. El propio presidente de Venezuela, Hugo Chávez, autorizó el líder brasileño a hablar sobre el tema con Obama. Por otro lado, si bien el embargo económico de Estados Unidos a Cuba no figura en la agenda del encuentro, una referencia en profundidad al tema será inevitable. Lula le pedirá directamente a su anfitrión que disponga el cese del bloqueo a la isla caribeña, aseguraron.

Matriz energética
En el plano bilateral, Obama le propondrá a su invitado acuerdos de cooperación en el campo de los biocombustibles como alternativa a los derivados de petróleo. De este modo, le dará continuidad a un proyecto que impulsó su predecesor en la Casa Blanca el año pasado. El plan de recuperación económica lanzado recientemente por Obama prevé destinar unos U$S 15.000 millones al año al desarrollo de la nueva generación de tecnologías de energía “limpia”, para reactivar el mercado laboral, reducir la dependencia de Estados Unidos al petróleo importado, especialmente el venezolano, y reducir las emisiones de gases causantes del cambio climático. “Si Estados Unidos quiere diversificar su matriz energética, nosotros tenemos la receta: eliminar las trabas a las importaciones del etanol brasileño”, señaló Amorim.
Tras la reunión con Obama, Lula viajará a Nueva York, donde hablará ante empresarios estadounidenses sobre las oportunidades económicas que se abren en Brasil para inversiones privadas extranjeras. (DPA-Reuters)







