Tres años de cárcel para el periodista que le tiró un zapato a Bush

El iraquí fue acusado de agredir a un jefe de Estado extranjero durante una visita oficial. "Mi reacción fue natural", se defendió él. Video.

UN EMBLEMA. La mala imagen que tiene Bush en Irak enalteció el impulso del periodista. AFP
UN EMBLEMA. La mala imagen que tiene Bush en Irak enalteció el impulso del periodista. AFP
12 Marzo 2009
BAGDAD, Irak.- Una corte condenó hoy a tres años de cárcel al periodista iraquí que arrojó sus zapatos al ex presidente estadounidense George W. Bush. La decisión contra Muntadhar al-Zeidi, de 30 años, fue adoptada tras un veloz juicio y poco después de que el notero se declarara inocente.

"Fue una reacción natural contra la ocupación de Irak por parte de Estados Unidos", se defendió el cronista, antes de que el juez pronunciara su sentencia. El hombre estaba acusado de "agresión a un jefe de Estado extranjero durante una visita oficial. "Apelaremos esta decisión", advirtió uno de sus 25 abogados.

Al-Zeidi enfrentaba una posible condena de hasta 15 años de cárcel por su impulso de arrojar sus zapatos, considerado un grave insulto en el mundo árabe y musulmán. El hecho se produjo el 14 de diciembre, durante una conferencia de prensa que el ex mandatario norteamericano ofrecía junto con el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, en el marco de su última visita a ese país.

El pésimo concepto que Bush tiene en el mundo árabe y el profundo malestar de los musulmanes con la guerra de Irak convirtieron rápidamente a Al-Zeidi en un héroe en su país y en el orbe islámico. Miles de personas se manifestaron en todo el territorio para exigir su liberación o absolución.

Zapato sí, bomba no
Vestido con un traje beige, una camiseta marrón y anteojos de marco fino, el periodista había sido llevado a la Corte Penal Central de Bagdad bajo una fuerte custodia policial. Luego del veredicto, su equipo legal salió a hablar con la prensa en la calle, donde varios familiares de Al-Zeidi lloraban y gritaban: "¡es una corte estadounidense!".

El jefe de los abogados, Ehiya al-Sadi, argumentó ante el juez que los motivos de su cliente fueron honorables. "Sólo estaba expresando sus sentimientos. Mientras miraba al presidente de Estados Unidos hablar de sus logros en Irak, veía la sangre de los iraquíes a sus pies", manifestó.

El letrado dijo también que no se trató de un ataque sino de un intento de ataque, que se usó un zapato y no una bomba y que Bush no sufrió ninguna herida. "Su meta fue insultarlo por las penas sufridas", concluyó.

Desde la agresión, el notero está detenido en una prisión de la "zona verde", el sector ultraprotegido de Bagdad. Allí dijo haber sido golpeado y torturado con picana por un general. (Télam-AFP-NA)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios