BAGDAD.- En el atentado más sangriento ocurrido en meses en Bagdad, capital iraquí, una 30 personas murieron y más de 60 resultaron heridas debido a un ataque suicida perpetrado en un cuartel policial. El hecho tuvo lugar ayer, luego del anuncio del presidente de EEUU, Barack Obama, de retirar todas las tropas de combate en un plazo que se cumplirá en 2011.
La explosión sacudió la capital, en momentos en que la violencia sectaria registraba una disminución desde que comenzó el baño de sangre tras la invasión de 2003, liderada por Estados Unidos, para derrocar a Saddam Hussein. Pero Irak sigue siendo un lugar peligroso y zonas como la norteña ciudad de Mosul aún deben luchar con una temida insurgencia, donde el pasado jueves un coche bomba estalló en un mercado de ganado y causó la muerte de 12 personas.
En una moto
El atacante irrumpió en una moto en el edificio, que en esos momentos se hallaba colmado de aspirantes al servicio policial, e hizo detonar el cinturón de explosivos que llevaba puesto. La mayoría de las víctimas eran jóvenes iraquíes. Según testigos, tras la explosión se oyeron disparos. Si bien por la confusión reinante se llegó a decir que los muertos sumaban 52, por el momento son al menos 30.
El centro de reclutamiento ya había sido atacado en diciembre de 2008, cuando dos la explosión de dos bombas causó 15 muertes, y en 2005, cuando dos mujeres kamikaze mataron más de 40 personas.

Ultimos episodios
En los últimos días, el país se vio sacudido por una nueva ola de sangrientos atentados, como el del pasado jueves en un mercado de la provincia de Babilonia, que causó la muerte de 12 civiles. Le siguió una serie de ataques en la provincia norteña de Nínive, dividida étnicamente, donde las fuerzas iraquíes lanzaron hace tres semanas una operación para pacificar la provincia. No obstante, el gobierno aseveró que la oleada de violencia no es un indicador de que la red Al Qaeda ganó fuerza en la región. Sin embargo, un fuente policial de Mosul, hablando en condición de anonimato, calificó los ataques como una respuesta natural de Al Qaeda a los recientes progresos en materia política y militar en Irak. (DPA-afp-na)







