"Si no está ajustada la cincha, seguro que te pegás un golpe". El Chaqueño Palavecino explica así el tesón que pone cada noche cuando está por subir a un escenario, cuando debe viajar por el país o atender a seguidores y periodistas. "La verdad es que hay momentos en los que me siento muy cansado", confirma.
Los últimos días, meses y años vienen siendo así para el cantante. Sus shows se dan durante casi toda la semana, ininterrumpidamente. Y en esa maratón llega hoy a Ranchillos, donde será el principal protagonista del cierre de la fiesta de carnaval del club San Antonio de esa localidad.
La conversación con LA GACETA gira en torno al cansancio cuando se mencionó su recital en la Fiesta del Queso de Tafí del Valle, hace dos semanas, y a la referencia que hizo nuestro diario sobre su performance, sobre que no tuvo la energía que él suele mostrar sobre las tablas.
"La verdad es que esa noche tuvimos muchos problemas con el sonido... Yo no escuchaba nada, era una bola de ruido que no me dejaba escuchar lo que estaban haciendo los músicos", explica. El Chaqueño dice que parte del problema fue que la lluvia obligó a los organizadores a armar carpas, y que eso complicó aún más la situación del audio.
Pero el diálogo sigue por ese carril, y refleja el desgaste propio de alguien que no detiene la marcha nunca. Incluso, la conversación telefónica se da mientras se dirige en un taxi hacia una reunión con Soledad y Los Nocheros, con quienes está organizando un concierto en la cancha de Vélez Sarsfield.
Los comentarios sobre el concierto en Tafí del Valle plantearon otra polémica para el cantante salteño, que fue cuestionado por una mujer porque supuestamente no quiso dejar subir a actuar a las copleras del Valle.
"Yo ví una mujer que me gritaba, que estaba muy exaltada, pero no le entendía. Después me dijeron que me pedía que haga subir a las copleras, que yo no sabía que estaban ahí... sino, imaginate, si las admiro", señala.
La fatigale molesta, pero sobre todo por ese tipo de situaciones. "Cuando subo al escenario doy todo, como siempre", asegura.
El Chaqueño se saca las ganas de aclarar esos puntos, y explica que lo hace porque considera que se debe a su público, y por lo tanto, siente la necesidad de dar su punto de vista. Pero sigue el rumbo de su vida artística, y mientras recuerda con cariño a Tucumán, donde grabó su primer disco ("casettito", dice él), cuenta que está muy entusiasmado con el recital que está organizando para el 25 de abril con sus colegas, y agrega que la idea es editar un disco conjunto, seguramente con un DVD.
Es por eso que decidió tomarse un respiro de casi un mes, al menos de los shows en vivo, para llegar en forma a ese recital. "El otro día una cantante lírica, una soprano, me dijo que yo debería calentar la voz por lo menos una hora antes de cantar, que tendría que relajarme... pero le dije que no puedo, que si viene alguien y me pide un autógrafo se lo tengo que firmar y conversar, porque soy un músico popular y me debo al público", argumenta.
Mientras dice eso, el taxi se detiene, y en la vereda se encuentra con la "Sole". "Esperá que estoy haciendo una nota con LA GACETA", le dice. Ella agarra el teléfono del Chaqueño, y a los gritos manda saludos: "¡Hey, hola Tucumán! ¡Los quiero!", afirma y devuelve el aparato.
Ese no es el único proyecto del Chaqueño, y simultáneamente está preparando el material para su próximo disco, que saldría a principios de 2010.







