En la casa de Walter Luis Milad la música sonaba a todo volumen. Quizás por eso los vecinos de calle Amador Lucero y General Paz, en barrio Ciudadela, no escucharon los siete disparos que el hombre de 46 años recibió ayer a la madrugada, luego de protagonizar una pelea con un agente de Policía y con su ex pareja. La víctima, que trabaja como mecánico, quedó internado en el hospital, en grave estado.
El ataque se perpetró en la vereda de la casa de Milad, ubicada en calle General Paz al 2.100. El mecánico era el anfitrión de una fiesta que había organizado para celebrar el cumpleaños de uno de sus sobrinos. Cerca de las 3, la ex pareja de Milad, Adriana González, de 46 años, llegó a la fiesta junto con sus hermanas Verónica, de 41 y Lucrecia, de 29. Se bajaron de un Renault 12, acompañadas por el agente de Patrulla Urbana Hugo Rodríguez, y caminaron hacia la casa del mecánico.
Según testigos, González intentó ingresar a la fiesta, pero Milad rápidamente salió a su paso y le prohibió el ingreso. "Aquí no podés entrar. Mejor vayan a otro lado", le dijo a su ex pareja.
Según fuentes policiales, el agente Rodríguez se molestó y comenzó a insultar al dueño de casa. Milad, siempre según esta versión, respondió las agresiones y ambos se trenzaron en una feroz lucha. Testigos le indicaron a la Policía que el agente sacó su pistola reglamentaria y comenzó a disparar, primero al aire y luego al cuerpo del mecánico. Efectuó al menos 11 tiros; Milad sufrió heridas en el abdomen, en la pierna derecha y en un glúteo.
Familiares del dueño de casa escucharon los estallidos y salieron a ver qué pasaba. Encontraron a Milad tendido en el suelo, en un charco de sangre. Rodríguez y las tres mujeres, ante esta situación, subieron al Renault y escaparon.
Al hospital
Milad fue trasladado por sus familiares a la guardia del Hospital Padilla. Personal de la seccional 3a, a cargo del comisario Héctor Carabajal, realizó una serie de preguntas a allegados del mecánico herido. Los testigos relataron detalladamente lo ocurrido y denunciaron que el agresor aparentemente estaba alcoholizado al momento de la pelea. "Walter también había tomado un poco, al igual que su ex pareja y sus hermanas. Pero eso no justifica lo que le hicieron. Walter no quería pelear, pero el policía se alteró y le disparó. Podría haberlo asesinado", afirmó Stella Pistán, una de las hermanas del hombre agredido. El mecánico permanece internado en estado delicado aunque fuera de peligro, según confirmaron fuentes del Padilla.
Los allegados a Milad sostienen que el hombre había mantenido varias discusiones y peleas con su ex pareja en las últimas semanas. "Esa chica es muy problemática. Ellos siempre discutían y se llevaban mal, pero nunca imaginamos que pudiera terminar de esta manera. Casi termina en una tragedia", sentenció Pistán.

Detenidos
Luego de interrogar a los testigos, los policías realizaron diversos operativos por la zona, buscando a los agresores del mecánico. En la vereda de la casa de Milad, los pesquisas secuestraron cinco vainas servidas calibre 9 milímetros, que habrían salido despedidas del arma del agente.
Cerca del mediodía, los investigadores aprehendieron a las tres mujeres, que estaban en una casa en El Manantial. Minutos después, por orden de la Justicia, una comisión de policías irrumpió en la vivienda del sospechoso, ubicada en calle Chiclana al 700, y lo aprehendió.
El agente de Patrulla Urbana y las tres mujeres fueron trasladados a Tribunales. Los tres declararon ante la fiscala Adriana Giannoni, titular de la Fiscalía VIII, y luego quedaron detenidos.







