La Orquesta Estable conquistó al público tucumano con un homenaje al compositor George Gershwin

La formación provincial abrió la temporada 2009 con "Gershwin... Pianísimo", un concierto homenaje que estrenó en latinoamérica la versión extendida de la pieza "Rhapsody in Blue".

EN PLENO. Con Bertazza y Manookian al frente, la Orquesta Estable brindó un concierto impecable.  LA GACETA / ANTONIO FERRONI
EN PLENO. Con Bertazza y Manookian al frente, la Orquesta Estable brindó un concierto impecable. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
01 Marzo 2009

Precisión. Así empezó, y siguió el concierto de apertura de temporada en el teatro San Martín, donde la Orquesta Estable se puso a la altura del ambicioso proyecto de homenajear al celebre compositor George Gershwin.
A las 22 en punto empezó el concierto con la “Obertura Cubana”, estreno en nuestra provincia, que ofreció un ritmo distinto del que se suele escuchar con la orquesta. Para la ocasión se necesitó de siete percusionistas que le dieron ese ritmo latino que Gershwin supo lograr en esta obra.
Con un teatro practicamente lleno, la orquesta empezó a conquistar a un público heterogéneo de la mano, y la batuta, de Carlos Bertazza, director invitado, que realizó un trabajo impecable, tanto, que en la primera parte del concierto no necesitó de partituras para dirigir a los músicos.
Después de los aplausos pertinentes, llegó el momento esperado por la mayoría: la versión extendida de “Rhapsody in Blues”, estreno no sólo en la provincia, sino en todo latinoamérica (para piano y orquesta). Para la obra, Jeff Manookian, el director de la Orquesta Estable decidió entregar la batuta, para mostrar, también por primera vez en la provincia, su habilidad como pianista.
Los 20 minutos de la obra conquistaron al público por la precisión de la orquesta, que según comentarios varios de los asistentes, sonó particularmente bien, junto a los solos de Manookian que supo ganarse su lugar detrás del piano. Otro artista que se lució fue Miguel Buchhalter, concertino invitado, que ya por segundad vez compartió escenario con la orquesta
La segunda parte del concierto empezó con “Concierto en Fa”, obra que tanto Bertazza, como Roberto Buffo, el director de la Orquesta Sinfónica que se ubicó entre el público, marcaron el momento en el que Manookian tendría que demostrar sus habilidades en el piano. Así lo hizo y, luego de extensos aplausos del público decidió volver para interpretar dos temas más de Gershwin en el piano, con lo que logró que el público cerrara el concierto aplaudiendo de pie.
El éxito de los populares temas de Gershwin, que combinan distintos estilos como música clásica, jazz, blues y música latina, como el evidente trabajo de la orquesta que ensayó por dos semanas para el homenaje, junto al trabajo del director y el pianista, supieron conquistar a un público tan heterogéneo como la obra misma.

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