26 Febrero 2009 Seguir en 
Hoy, cuando se cumplen tres años de la desaparición de Paulina Lebbos, organizaciones sociales y agrupaciones de familiares de víctimas realizaron un nuevo acto en la plazoleta Miguel Lillo. La marcha estuvo encabezada por el padre de la joven, Alberto Lebbos, quien reiteró su reclamo para que la causa avance.
Está previsto que a las 20 se realice la marcha central en la plaza Independencia. Horas antes, a las 17, se realizará además una exposición audiovisual en el mismo paseo, en el marco de la III Jornada Anual contra la Impunidad.
Los hechos
La mañana del 26 de febrero de 2006, Paulina abandonó el boliche donde había pasado toda la noche junto a un grupo de amigos. La joven, que era estudiante de Ciencias de la Comunicación, salió acompañada por su amiga Virginia Mercado, la testigo clave del caso y quizás la única que sabe lo que realmente ocurrió.
Las muchachas tomaron un remise Fiat Duna color bordó e hicieron la primera parada en calle La Rioja al 400. Allí, Paulina despidió a su compañera y siguió viaje, presuntamente hasta la casa de su novio Cesar Soto. Trece días después, su cadáver apareció en un zanjón a la vera de la ruta 341, que conduce a Raco.
Eso fue lo último que se supo de ella, y quizás lo único concreto en la causa. "Para la Justicia, no hay ni un sospechoso por la muerte", se sinceró el fiscal Carlos Albaca al ser consultado hace dos días sobre el avance de la causa. Incluso, reconoció que el caso está en etapa de investigación, ya que no existe una teoría concreta.
Las hipótesis
La primera hipótesis que se manejó era que Paulina fue asesinada por el remisero que debía trasladarla a la casa de su novio.
También se supuso que había sido atacada por un solo hombre que perpetró el crimen motivado por impulsos pasionales. No hay pruebas de ello.
La tercera hipótesis es la que sostiene que Paulina concurrió a una "fiesta del poder" en Raco, donde falleció. Se cree que luego tiraron su cuerpo en Tapia. LA GACETA ©
Está previsto que a las 20 se realice la marcha central en la plaza Independencia. Horas antes, a las 17, se realizará además una exposición audiovisual en el mismo paseo, en el marco de la III Jornada Anual contra la Impunidad.
Los hechos
La mañana del 26 de febrero de 2006, Paulina abandonó el boliche donde había pasado toda la noche junto a un grupo de amigos. La joven, que era estudiante de Ciencias de la Comunicación, salió acompañada por su amiga Virginia Mercado, la testigo clave del caso y quizás la única que sabe lo que realmente ocurrió.
Las muchachas tomaron un remise Fiat Duna color bordó e hicieron la primera parada en calle La Rioja al 400. Allí, Paulina despidió a su compañera y siguió viaje, presuntamente hasta la casa de su novio Cesar Soto. Trece días después, su cadáver apareció en un zanjón a la vera de la ruta 341, que conduce a Raco.
Eso fue lo último que se supo de ella, y quizás lo único concreto en la causa. "Para la Justicia, no hay ni un sospechoso por la muerte", se sinceró el fiscal Carlos Albaca al ser consultado hace dos días sobre el avance de la causa. Incluso, reconoció que el caso está en etapa de investigación, ya que no existe una teoría concreta.
Las hipótesis
La primera hipótesis que se manejó era que Paulina fue asesinada por el remisero que debía trasladarla a la casa de su novio.
También se supuso que había sido atacada por un solo hombre que perpetró el crimen motivado por impulsos pasionales. No hay pruebas de ello.
La tercera hipótesis es la que sostiene que Paulina concurrió a una "fiesta del poder" en Raco, donde falleció. Se cree que luego tiraron su cuerpo en Tapia. LA GACETA ©
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