26 Febrero 2009 Seguir en 
TIERRA DEL FUEGO.- Una semana después de la muerte del recluso José Castro Moya, se inició hoy una investigación judicial para establecer las responsabilidades del personal policial que actuó el día en que el hombre sufrió serias lesiones mientras realizaba una medida de protesta en la cárcel de Río Grande, donde se encontraba detenido.
El pasado 22 de enero, el preso cayó desde un techo de unos 10 metros de altura, donde se había subido para reclamar ser trasladado hacia la penitenciaria de Ushuaia. La Justicia quiere establecer si las personas que actuaron en ese momento podrían haber evitado que Moya sufriera el desplome, por el que fue internado en una sala de cuidados intensivos, donde falleció semanas después.
La madre de la víctima responsabilizó directamente al director del penal, José Ojeda, como así también al juez que convenció al detenido de que se soltara y cayera sobre la red que se había tendido bajo suyo. (Especial)
El pasado 22 de enero, el preso cayó desde un techo de unos 10 metros de altura, donde se había subido para reclamar ser trasladado hacia la penitenciaria de Ushuaia. La Justicia quiere establecer si las personas que actuaron en ese momento podrían haber evitado que Moya sufriera el desplome, por el que fue internado en una sala de cuidados intensivos, donde falleció semanas después.
La madre de la víctima responsabilizó directamente al director del penal, José Ojeda, como así también al juez que convenció al detenido de que se soltara y cayera sobre la red que se había tendido bajo suyo. (Especial)







