JERUSALEN.- El Parlamento israelí inauguró ayer una nueva legislatura en medio de crecientes dudas sobre si el primer ministro designado, Benjamin Netanyahu, logrará armar la amplia coalición que necesita para proseguir los contactos con los palestinos y evitar fricciones con Washington.
Al abrir la primera sesión del nuevo Parlamento tras las elecciones que concluyeron con un marcado giro a la derecha, el presidente, Shimon Peres, pidió a los diputados que los esfuerzos de paz con los palestinos sean la prioridad del cuerpo legislativo y dijo que tales esfuerzos redundarán en mejores relaciones con el mundo árabe. "Concluir negociaciones con los palestinos durante esta legislatura es el desafío más importante de Israel", dijo el jefe del Estado judío en su discurso ante el Congreso. El mandatario y premio Nobel de la Paz agregó que en ese escenario se creará una nueva realidad económica que permitirá a Palestina y a Israel cerrar las brechas sociales.
La transición
Netanyahu, el líder del Likud que ya fue premier entre 1996 y 1999, recibió encargo de Peres de formar el futuro gobierno y tiene hasta el 3 de abril para armar una coalición con al menos 61 diputados, la cifra necesaria para tener mayoría en la Cámara (que cuenta con un total de 120 bancas). El dirigente derechista ya cuenta con unos 65 escaños, gracias al apoyo de partidos de ultraderecha laicos y religiosos, opuestos al proceso de paz.

Una brecha
Peres urgió nuevamente a Bibi, como se conoce a Netanyahu en Israel, a trabajar en pos de una amplia coalición de gobierno. Hasta ahora, el partido de centro Kadima, de la canciller saliente, Tzipi Livni, y el partido laborista, de centroizquierda, rechazaron la propuesta de Netanyahu de sumarse al gobierno. Sin embargo, algunos referentes del Kadima no descartaron sumarse al gobierno. (Télam)







