BEIJING.- Estados Unidos y China pasaron de puntillas sobre la sensible situación de los derechos humanos en el gigante asiático para abogar por un esfuerzo común en la lucha contra la crisis económica y el cambio climático. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, destacó en sus entrevistas con el presidente, Hu Jintao, y con numerosos dirigentes chinos, la necesidad de que la primera y la tercera economía mundial colaboren estrechamente.
El viernes, cuando abandonó Seúl, capital de Corea del Sur, para dirigirse a Beijing en el marco de su gira asiática, Clinton advirtió que no quería que la espinosa cuestión de los derechos humanos obstaculizara las conversaciones con China. Pero ayer, activistas defensores de los derechos humanos denunciaron que la policía los intimidó para que no protestaran durante la visita de Clinton a Beijing. “Yo estoy ahora mismo bajo arresto domiciliario porque Hillary Clinton ha venido”, dijo la disidente Zeng Jinyan, esposa de Hu Jia, premio Sajarov 2008 del Parlamento europeo, que purga tres años y medio de cárcel en China por tentativa de subversión. Los detractores de Clinton recordaron su discurso de 1995 como líder de una delegación estadounidense en la conferencia mundial de mujeres de Beijing. “La libertad significa el derecho de los seres humanos a reunirse, organizarse y debatir abiertamente”, dijo la entonces primera dama.
En el capítulo del cambio climático, Hillary consideró que ambos países, los dos más contaminantes del planeta, tienen un interés común en obtener un nuevo acuerdo mundial sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Ayer visitó en Beijing una central eléctrica de la compañía estadounidense General Electric, que funciona con gas natural. (AFP)
22 Febrero 2009 Seguir en 







