Un carnaval con sabores picantes y olor a historia
Es una de las fiestas más importantes del país andino y en cada zona la festejan de maneras particulares, según la identidad de la población. Uno de los más conocidos es el de Oruro. En Santa Cruz elegirán las reinas de los corsos, mientras que en Sucre juegan con agua.
Por estos días, gran parte de la atención de los bolivianos está puesta en una cosa en particular: el carnaval. Esta fiesta está tan difundida en el país andino y tiene connotaciones culturales tan importantes, que en cada región la festejan de maneras muy particulares. Lo que todas tienen en común es la comida picante y las tradiciones indígenas e hispánicas, que reviven en esta celebración.
El carnaval de Oruro, una población de poco más de 200.000 habitantes y donde nació el presidente de ese país, Evo Morales, es uno de los más representativos. Se inicia en noviembre y termina en la cuaresma. Los dos momentos más importantes son la Entrada, que fue declarada Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, y el domingo de Corso, fecha en que las agrupaciones folclóricas lucen sus trajes tradicionales y las coreografías que prepararon durante todo el año ante miles de espectadores locales y visitantes. Esta fiesta está muy ligada a tradiciones religiosas, particularmente a la devoción de la Virgen de la Candelaria o del Socavón, según informó la embajada de Bolivia. Otro de los carnavales que atraen a miles de personas es el de Santa Cruz de la Sierra. Se lo conoce como "la fiesta grande de los cruceños". Posee características que lo diferencian de los realizados en el Altiplano y, sobre todo, del mundialmente conocido Carnaval de Oruro. La principal diferencia está en que esta fiesta gira alrededor de la elección de reinas.
Según informó la embajada boliviana, es una celebración que reproduce las divisiones de clase existentes, ya que cada estamento social participa de distinta manera y en escenarios separados. Se pueden distinguir dos eventos diferentes: El "Corso del Centro" y el "Corso de los Barrios".
En cada uno de los corsos se busca resaltar las tradiciones de la región y suelen tener un cargado tinte político, ya que, desde 2007, se promueve la autonomía de Santa Cruz frente al gobierno central. Un jurado de notables elige a las reinas de los corsos y premia a las carrozas mejor ornamentadas que desfilan ante los miles de personas que todos los años llegan a la ciudad para disfrutar de la fiesta. En la capital del país, La Paz, el carnaval está basado en costumbres que se practican en las zonas rurales. El centro de la fiesta es el Jisk?a Anata, una derivación urbana del Anata (agradecimiento a la tierra por los frutos de las cosechas). En esta celebración, los bailarines ingresan al centro de la ciudad desde distintas zonas periféricas con disfraces y pepinos, como símbolo de la fertilidad del suelo.
En Sucre, el rasgo que distingue al carnaval de las celebraciones que se realizan en distintas zonas del país es el juego con agua. En esta ciudad, los huevos son vaciados y se los llena con agua perfumada. Las distintas comparsas lanzan los cascarones durante los desfiles y las fiestas.
Dos jueves importantes
El de Cochabamba es un carnaval de ritmos, colores y sabores. Se inicia con la celebración del "jueves de compadres" y del "jueves de comadres". Los sigue el "martes de ch?alla", el Corso Infantil y el Corso de Corsos. Paralelamente se llevan a cabo fiestas tradicionales como la Feria del puchero, el confite, las mascaras y el acordeón. Otro encuentro importante es el Festival Departamental de Taquipayanakus, donde se enfrentan, en desafíos cantados, los mejores copleadores y copleadoras.
En Potosí se realiza el Carnaval Minero. Esta fiesta, como se conoce hoy (con bailarines, jurados y popularidad), es reciente. Es el resultado de la transformación de la tradicional bajada de los Tataq?aqchus en un desfile de comparsas.
Historias y costumbres
Una de las tantas tradiciones que cuenta el origen del carnaval de Oruro sostiene que un ladrón, conocido como Chiru-Chiru, gozaba de la protección de la Virgen. Un día asaltó a un pobre y María lo desamparó. Fue descubierto por los pobladores en su guarida y lo mataron. Al entrar a la vivienda casi derruida hallaron una pintura de la Virgen de la Candelaria, advocación de María muy ligada al carnaval en esta zona boliviana.

La fiesta del jueves de comadres una de las celebraciones más tradicionales del carnaval boliviano y del norte argentino, tiene su origen en España, según investigadores bolivianos. En Tarija se celebraba en las zonas rurales durante las épocas de cosecha, cuando las mujeres intercambiaban animales vivos y distintas frutas y verduras. Las campesinas llevaron esta costumbre a la ciudad y se extendió rápidamente a todos los círculos sociales y se sigue celebrando en la actualidad.
En el departamento de pando, que se encuentra en el límite con la zona amazónica de Brasil, la música andina comenzó a ganar espacio. En esta fiesta, donde tradicionalmente se bailaban otros ritmos diferentes a los del Altiplano, la inmigración que llegó de otras zonas del país está generando cambios. Pando atrae a muchos bolivianos ya que es uno de los departamentos más ricos del país. Al estar en la frontera con Brasil el comercio es muy fuerte y sus tierras ricas son aptas para la agricultura. El mayor éxodo viene de las zonas áridas del país, donde los recursos son más escasos.










