20 Febrero 2009 Seguir en 
ESTOCOLMO, Suecia.- El fabricante sueco de automóviles Saab, hasta ahora filial del grupo estadounidense General Motors, presentó hoy la declaración de insolvencia ante su práctica quiebra, aunque aclaró que continuará por ahora con la producción de vehículos.
Una de las posibilidades que se baraja para salvar a la compañía -según medios locales citados por las agencias de noticias- es que se una con Opel, también en manos de General Motors.
Esta decisión convirtió a la marca en la primera víctima de relevancia del sector de la crisis financiera internacional ya que, aunque son muchas las firmas con problemas, ninguna había optado por declararse en bancarrota.
Por ahora, Saab decidió escindirse de su matriz con el fin de asegurar su viabilidad como compañía independiente, informó el diario "El País", de España. (DPA-Reuters-Especial)
Una de las posibilidades que se baraja para salvar a la compañía -según medios locales citados por las agencias de noticias- es que se una con Opel, también en manos de General Motors.
Esta decisión convirtió a la marca en la primera víctima de relevancia del sector de la crisis financiera internacional ya que, aunque son muchas las firmas con problemas, ninguna había optado por declararse en bancarrota.
Por ahora, Saab decidió escindirse de su matriz con el fin de asegurar su viabilidad como compañía independiente, informó el diario "El País", de España. (DPA-Reuters-Especial)







